La Paz | Agencias.- Los magistrados del Tribunal Constitucional de Bolivia (TC) exigieron ayer al presidente Evo Morales que se retracte o que pruebe su acusación de que fueron sobornados por el principal accionista y ejecutivo de una aerolínea para dictar un fallo.
En una rueda de prensa en la sede del Tribunal, en Sucre, los magistrados condenaron de forma unánime la insinuación que hizo el Presidente el lunes y le exigieron una satisfacción pública.
Refiriéndose al presidente de Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), Ernesto Asbún, Morales lamentó "que siga robando" y agregó que no sabe "cuánto le habrá costado" que el TC fallase en su favor, al anular la semana pasada la intervención estatal de esa aerolínea sumida en una grave crisis.
La presidenta del TC, Elizabeth Iñiguez, aclaró que la petición de Asbún sólo fue admitida a estudio y que aún no hay un dictamen sobre el fondo del asunto.
"Rechazamos enérgicamente las generales acusaciones que se han hecho contra el tribunal, que mellan la dignidad y el prestigio tanto de la institución como de sus miembros", expresó la magistrada.
La decana del TC, Martha Rojas, anunció que se está analizando la posibilidad de plantear una demanda colectiva contra el Jefe de Estado.
"No hay; no tenemos pruebas", declaró ayer el portavoz del Gobierno, Alex Contreras, al referirse a la insinuación del presidente Evo Morales sobre un soborno que habría recibido el Tribunal Constitucional para frenar la intervención estatal del Lloy Aéreo Boliviano (LAB).
Empero, el funcionario dijo que al Gobierno "le preocupa la posición del Tribunal Constitucional" y sugirió realizar una investigación sobre lo que pudiera considerarse una intromisión de los partidos tradicionales que estaban en función de Gobierno.
"Lamentablemente el Tribunal Constitucional, como otras instancias judiciales, son parte de un cuoteo político de los partidos tradicionales, no quisiéremos que se trate de una intromisión en un tema tan delicado", afirmó Contreras al reiterar que la posición del Ejecutivo apunta a evitar un conflicto social mayor ante la eventual suspensión de los servicios del LAB.