Sea cual fuere el desenlace del proceso en curso, resta albergar la esperanza de que no acabe por mellar la unidad de la República.
Los pobladores de Monteagudo y Gutiérrez, en los distritos de Chuquisaca y Santa Cruz, respectivamente, protagonizarán hoy la iza de la bandera de lo que pretenden sea el décimo departamento del país, mientras que en Yacuiba tendrá lugar mañana un cabildo con la participación de dirigentes cívicos y políticos de Villamontes y Caraparí para tomar decisiones sobre un supuesto propósito de autoridades de Tarija de quitar al Gran Chaco el campo gasífero Margarita con el argumento de que pertenecería a la provincia tarijeña O"Connor.
Este hecho, más el abandono de un área que comprende a las provincias Cordillera de Santa Cruz, Hernando Siles y Luis Calvo de Chuquisaca y Gran Chaco y O"Connor de Tarija, es el que al parecer inspira el plan de creación de una nueva jurisdicción en el territorio nacional, alentado principalmente por la Asamblea del Pueblo Guaraní, aunque en el fondo de la iniciativa estaría subyaciendo el atractivo de las regalías provenientes de la explotación de los hidrocarburos, como factor expectaticio de desarrollo de zonas hoy por hoy deprimidas.
Al respecto, se desconoce una posición oficial del gobierno, y sólo los seis prefectos recientemente reunidos en la capital del Guadalquivir se pronunciaron rechazando la idea en consideración tanto a que la demanda sólo podría ser atendida en el marco de la reforma constitucional, cuanto a que la implantación de las autonomías regionales significaría el instrumento llamado a librar de la postración a esos jirones que justificadamente aspiran a mejorar sus condiciones de vida, manteniendo la integridad de los tres departamentos en cuestión.
En lo interno de la Asamblea del Pueblo Guaraní, por lo demás, no existe unanimidad en respaldo del proyecto, como es el caso de las instituciones de Charagua, perteneciente a la provincia cruceña de Cordillera, para quienes únicamente voces agoreras y sin fundamento quieren cometer una acto de rebeldía y leonino contra sus propios ancestros culturales para entrar en un retaceo desleal del territorio de Santa Cruz.
Es de vieja data la tendencia del Chaco a convertirse en una unidad departamental equidistante de las nueve restantes por causas que sería largo enumerar, bastando señalar que sobre todo tienen relación con el aislamiento y la dejadez por parte de la administración central, condiciones que poco han variado desde la guerra con el Paraguay a pesar de la riqueza que guarda este jirón como de la comprobada vocación bolivianista de su gente, y sea cual fuere el desenlace del proceso en curso resta albergar la esperanza de que no acabe por mellar la unidad de la República.