Un monitoreo de medios escritos nacionales ha establecido que en 2004 registraron un total de 6.615 notas relacionadas con la niñez, 19.3 por ciento de las cuales contenían términos peyorativos para con ella, aparte de haber tratado de forma coyuntural el problema de la educación, sin profundizar en puntos como las políticas educativas, la infraestructura escolar o el presupuesto para el área, tomando además como otros tópicos importantes la violencia y la salud, librándose más bien, al parecer, de la publicación de fotografías en atención a la legislación vigente.
Entre aquellos calificativos destacaron los de cleferos, polillas, ladrones, delincuentes, palomillos o mocosos, que son los que en verdad se utilizan sin cuidado al referirse los periódicos a los niños o niñas víctimas de la orfandad y de los vicios.
El mérito del balance radica en que provocará una oportuna reflexión de los periodistas en general, a la que debiera seguir un cambio de actitud frente a un sector de la sociedad que se merece la mayor consideración, desde que constituye el capital humano que a la corta o a la larga, regirá los destinos del país.
Las autoridades, por su parte, habrán de tomar nota ante el abandono de un vasto número de menores a lo largo y ancho del país, de forma tal de subsanarla a la brevedad.