Argentina | HoyBolivia.com y La Nación.- En un operativo coordinado con la Dirección de Delitos Económicos, la policía bonaerense allanó ayer la feria ubicada en La Salada, a orillas del Riachuelo, en Lomas de Zamora, donde se vendían prendas de procedencia ilegal y donde fueron encontrados varios bolivianos ilegales y sus familias.
La Policía secuestró alrededor de 5 mil prendas deportivas con marcas falsas. Además, se detuvo a cuatro hombres. El operativo abarcó también las zonas denominadas "Kurpiña" y "Punta Mogotes".
De acuerdo a lo informado por fuentes policiales, el procedimiento se llevó a cabo a raíz de un anterior allanamiento realizado en un taller textil clandestino de Ingeniero Budge. Allí, se encontraron siete ciudadanos bolivianos trabajando en condiciones infrahumanas.
De acuerdo a lo informado por el jefe del operativo en el mismo edificio se encontraban las esposas e hijos de los trabajadores, "hacinados y carentes de las mínimas condiciones de higiene, por lo cual se dio intervención a Migraciones y al Consulado de Bolivia.
Los cinco detenidos fueron puestos a disposición del juez federal de Lomas de Zamora, Claudio Ferreiro Pella, que lleva a delante una mega causa por "infracción a la ley 23.362 de marcas".
Las investigaciones del caso se iniciaron tras el incendio del taller textil del barrio porteño de Caballito, ocurrida en la noche del jueves 30 de marzo pasado, donde murieron seis personas de origen boliviano.
Ese siniestro se desencadenó en el taller textil, que luego se supo no contaba con la habilitación municipal pertinente, ubicado en Luis Viale 1269.
Tres días después el interventor de la Dirección General de Protección del Trabajo del GCBA, Enrique Rodríguez, reconoció que en ese gobierno "se sabía de la existencia de estos talleres irregulares que están administrados por verdaderas mafias".
Además, aseguró que si no podía "desarmar" la red de talleres clandestinos dejaría el cargo "en el plazo de tres meses".
Un ruego
Están desesperados. No saben dónde recurrir y quién puede ayudarlos en este país en el que se sienten solos y desamparados. Pero un motivo urgente los retiene en la Argentina: que les devuelvan el cuerpo de su hijo fallecido en el incendio en el taller textil de Luis Viale para enterrarlo.
A casi un mes de la tragedia en la que murieron seis ciudadanos bolivianos, Luis Fernando Rodríguez Palma, de 27 años, y Sara Gómez, de 26, decidieron salir a exigir que les entreguen el cuerpo de Harry, fallecido a los tres años. Luego de una misa realizada en la puerta del taller de la calle Luis Viale .