El número de partos efectuados mediante cesáreas se ha disparado en el mundo entero, pero en Bolivia las cifras arrojan datos alarmantes que colocan al país entre las naciones con más números de estas cirugías, consideradas "innecesarias" en la mayoría de los casos.
Hablamos del 70 por ciento de nacimientos en las clínicas privadas, del 50 por ciento en las Cajas Nacionales de Seguridad Social, y del 40 por ciento de partos efectuados por el Seguro Universal Materno Infantil (SUMI), según una investigación de Los Tiempos.
La norma que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, es una tasa del 15 al 18 por ciento de cesáreas, solo en casos en los que las madres no pueden dar a luz a través del método natural por distintas circunstancias. Por ejemplo cuando por razones inesperadas o de enfermedad, la vida de la madre o del niño corre peligro.
Sin embargo, parece que el aumento de estas cirugías, denominadas "mayores" por los riesgos que conllevan, tiene una estrecha relación con la desinformación de las parturientas, su temor a no soportar los dolores característicos del alumbramiento, y su terror a que los bebés se encuentren con sufrimiento fetal ante la llegada al término de su embarazo.
Por otro lado están los médicos, que a menudo por comodidad planifican las cirugías para superar rápidamente todo el proceso que desencadena el parto (una espera de tres a 72 horas pendiente de la paciente), y el costo de la operación, que oscila entre los 700 a los 1800 dólares, según la región, la clínica y el profesional que la practica.
La cantidad de cesáreas en Italia, según el ginecólogo de Trento que visitó Cochabamba la semana pasada, Mauricio Rosati, llega al 18 por ciento, una cifra relativamente baja tomando en cuenta que en Europa las madres dan a luz cada vez a edades más avanzadas.
Este porcentaje, de acuerdo a Rosati, tiende a disminuir en Europa debido a que la tendencia general es volver hacia todo lo natural en cuanto a salud se refiere.
Las cifras en América
En Estados Unidos se practica hasta un 24 por ciento de nacimientos por cesáreas, mientras que en Argentina el 50 por ciento de los bebés nace con este método.
Por ello en 2004 la OMS inicia una investigación en ocho naciones de Latinoamérica elegidas al azar: Brasil, Cuba, México, Ecuador, Perú Argentina, Chile y Colombia, prevista para concluirse en 2007, pero que lamentablemente no toma en cuenta a Bolivia.
El objetivo del estudio es analizar la creciente ola de alumbramientos con cirugía en la región, que hasta hace 30 años no superaba el cinco por ciento de casos.
La OMS pretende además establecer un seguimiento de la salud de las madres parturientas y sus bebés
"De ser necesarias las cesáreas para el alumbramiento, la raza humana no habría proliferado" comentan especialistas del ramo que cuestionan severamente a éste método empleado inescrupulosamente y por conveniencia tanto de los galenos como de las mujeres.
Pros y contas del parto con cirugía
El problema de un parto por cesárea no solo es económico.
La cesárea se realiza en un promedio de 30 a 45 minutos si es que no se presentan complicaciones.
La cirugía requiere un mayor cuidado, ante el riesgo de infecciones.
Deja una herida grande (de hasta 30 centímetros) que puede ser vertical u horizontal.
Requiere de anestesia peridural.
La recuperación es lenta y dolorosa (de al menos siete días) para volver a caminar con normalidad)
La bajada de leche materna se retrasa, debido a que las hormonas que provocan el parto natural no han actuado en el organismo de la mujer adecuadamente.
El bebé puede nacer con líquido en los pulmones o en el tracto respiratorio ya que las contracciones y el canal vaginal no han ejercido la succión correspondiente.