Buenos Aires | AP.- El Gobierno argentino respaldó el sábado en la noche la sanción aplicada por el jefe del ejército, general Roberto Bendini, a seis oficiales en actividad que reivindicaron públicamente la represión ilegal impulsada por la dictadura militar instaurada hace 30 años.
Durante una ceremonia organizada el pasado miércoles por "familiares de víctimas del terrorismo", esos oficiales se presentaron uniformados y uno de ellos agredió a un periodista que lo interrogó sobre los motivos de su presencia en ese acto, organizado por sectores de derecha.
El jefe de gabinete Alberto Fernández declaró a la prensa que los sancionados "no han homenajeado a las víctimas, sino al terrorismo de Estado. Todos tienen derecho a homenajear a sus muertos y de ello no hay ninguna duda. Pero de lo que sí existen dudas es de que en esos actos se reivindiquen hechos oprobiosos".
Los asistentes al acto vivaron a las fuerzas armadas por su "lucha contra la subversión", que entre 1976 y 1983 provocó la desaparición de unos 13 mil disidentes políticos. Según organismos defensores de derechos humanos, la cifra real asciende a 30 mil.Hubo también gritos hostiles contra el general Bendini y el presidente Néstor Kirchner, por su política de castigar violaciones a los derechos humanos.
El jefe del ejército sancionó con 40 días de arresto a tres capitanes, un teniente primero y un teniente y aplicó 20 días de arresto al jefe de los nombrados, por no haber impedido su asistencia a ese acto vistiendo uniformes.
DESTINOS
Al aplicar la sanción, el general Bendini declaró que "no creo que vaya a complicar la disciplina del Ejército la decisión de distribuir por distintas unidades del país a los sancionados".
Los oficiales sancionados, que prestaban todo servicio en una unidad de comando de la guarnición de Campo de Mayo, próxima a Buenos Aires, fueron ahora destinados a regimientos del interior del país.