Si el Argentina-Alemania está cargado de recuerdos algo más lejanos, el choque del sábado entre Brasil y Francia trae a la mente heridas que todavía no cicatrizan.
Los pentacampeones se enfrentan en Francfort con una escuadra gala que todavía retiene a varios miembros del plantel que se coronó en la final de 1998 en París con un resonante 3-0 sobre Brasil.
Zidane, Lilliam Thuram, Patrick Vieira, Fabien Barthez, David Trezeguet y Thierry Henry son nombres grabados en la conciencia colectiva de Francia como gestores del único título mundial al país.
En Brasil todavía no se explican la debacle de la selección del 98 en una final en la que Ronaldo, entonces un delgado ariete del Inter rebosante de energía, fue un fantasma en la cancha supuestamente aquejado por convulsiones antes del partido.
Ronaldo, el capitán Cafú, Roberto Carlos y Dida son los únicos sobrevivientes de aquella final, y ahora son astros como Ronaldinho, Kaká y Adriano los llamados a quedarse con la tarima.
Francia eliminó a Brasil en los cuartos de final de 1986 en una definición de penales que tuvo como actor de lujo al gran Michel Platini.
Inglaterra y Portugal completan el cuadro en Gelsenkirchen con sus propias tareas pendientes.
Los ingleses no le perdonan a Portugal la eliminación en los cuartos de final de la Eurocopa 2004, en la que el equipo luso, anfitrión del torneo, cayó en la final contra Grecia.
Pero si Portugal se remontan a 1966 recordará que en ese mundial, celebrado en Inglaterra, los huéspedes los sacaron de carrera en las semifinales con dos goles de Bobby Charlton, rumbo a su único título.