Bruselas | Efe.- Los investigadores encargados de buscar a las dos niñas desaparecidas hace casi tres semanas en la ciudad belga de Lieja encontraron ayer el cuerpo de la joven Nathalie Mahy, de diez años, a una decena de metros del lugar en el que hallaron el de su hermanastra Stacy Lemmens, de siete.
Fuentes judiciales confirmaron que "los investigadores han encontrado los cuerpos de ambas niñas", desaparecidas en la noche del pasado 9 al 10 de junio durante una fiesta vecinal en un barrio humilde de Lieja, ciudad en el este de Bélgica.
Según la agencia Belga, el cuerpo se encontraba, igual que el de Stacy, debajo de una tapa de alcantarilla al lado de las vías de ferrocarril, a sólo 200 metros del lugar donde desaparecieron.
La juez de instrucción de Lieja, Pascale Goossens, afirmó que ambos cuerpos estaban en el mismo estado avanzado de descomposición, lo que indica que "la muerte no era reciente".
Goossens añadió que la autopsia de los dos cuerpos tendrá lugar esta tarde para confirmar la identificación que se ha realizado de las dos pequeñas.
Según informó la agencia Belga, el cuerpo de Stacy ya ha sido trasladado por un coche fúnebre del lugar de los hechos, alrededor del que la Policía ha delimitado un amplio perímetro de seguridad.
La madre de Stacy, Christiane Granziero, se indispuso en el momento en que conoció la noticia y tuvo que ser llevada a un hospital.
El príncipe heredero de Bélgica, Felipe, y su esposa, Mathilde, que encabezan actualmente una misión comercial en Moscú, dieron su pésame a "todos los padres que han perdido un niño". }