Los presidentes de Bolivia y Argentina firmarán hoy en la periferia de Buenos Aires un acuerdo a través del cual el vecino país incrementará el precio que paga por la importación del gas nacional de 3.20 a cinco dólares por Unidad Térmica Británica de medición universal vigente, según adelanto del Embajador en esa capital.
El convenio, asimismo, dispondrá el aumento del volumen de las adquisiciones del energético hasta quizá los 27 millones de pies cúbicos por día, una vez que se concluya la construcción del Gasoducto del Noreste Argentino, aparte de impedir la reexportación a Chile y prever otros alcances que serán de conocimiento público en esta jornada.
El hecho representará más recursos para el Tesoro General de la Nación, así como referente en las postergadas negociaciones con Brasil por igual concepto; vale decir, la operación bilateral de compra-venta de gas.
Algo indefinido todavía, en cambio, es el manejo del Impuesto Directo a los Hidrocarburos que sumará monto mayor al que la nueva ley del rubro distribuyó en lo interno, asunto que tiene en estado de alerta a las alcaldías y universidades.
Todo ingreso adicional a las arcas fiscales será siempre bienvenido para cubrir las necesidades del país y los departamentos, sean productores o no de aquella riqueza natural.