La Paz | La Prensa.- A sólo 40 minutos en vehículo desde Coroico y entre grandes cerros e incomparable vegetación se encuentra Vagantes (que significa lugares de bajadas), un pequeño paraíso terrenal donde el agua corre cristalina y las pozas invitan a refrescarse.
Vagantes es sinónimo de naturaleza y vida al aire libre. El visitante podrá realizar caminatas por senderos llenos de vegetación o entre muros de piedra donde cuelgan las raíces de árboles de hasta 10 metros, instalar carpas cercanas a las playas o contemplar cascadas de impresionante caída.
El agua es cristalina y su cauce irregular permite que existan lugares en los que parece que el cauce se estancara al lado de playas; en cambio, en otros sitios más rocosos y angostos, el río se vuelve rápido, forma caídas y fosas, agradables para contemplar pero no aptas para el baño.
Los lugareños advierten que no hay que bañarse en las bajadas rápidas.
Incluso cuentan la historia de un muchacho que quiso nadar en éstas y murió ahogado al resbalar y golpearse con una piedra.
Marcelo, uno de los jóvenes que trabaja en un proyecto para hacer de Vagantes una zona turística, señala que algunas veces, cuando hay buen sol, incluso puede verse a algunos extranjeros desnudos disfrutando del astro rey sobre las enormes rocas que adornan algunos sectores.
Los turistas se animan a quedar en traje de Adán gracias a que la privacidad la dan la lejanía del lugar y la, aún, poca cantidad de visitantes.
Las visitas
El lugar es también conocido como las Pozas de Vagantes y está ubicado a unos 40 minutos de viaje desde Coroico. Actualmente es visitado por un promedio de 12 turistas cada semana, aunque son más los visitantes de procedencia nacional que llegan a disfrutar del lugar.