Brasilia | Ap.- Dos préstamos contraídos por el Partido de los Trabajadores, con el aval de un empresario publicista considerado el eje de un escándalo de corrupción, fueron utilizados en los gastos de la ceremonia de asunción del presidente Luiz Inacio Lula da Silva en 2003, según informó ayer el diario Folha de Sao Paulo.
"No se a qué gastos se están refiriendo porque la ceremonia oficial es de atribución del Ministerio de Relaciones Exteriores que corre con los gastos", dijo telefónicamente Ruy de Lima Casaes, jefe de ceremonial de la cancillería quien estuvo al frente de los actos de asunción y a quien el palacio de gobierno remitió las consultas sobre el informe periodístico.
Añadió que probablemente el informe se refería a otros actos no oficiales, como espectáculos de música e incluso el transporte de simpatizantes del presidente desde poblaciones cercanas hasta Brasilia para asistir a la juramentación, "pero lo oficial corresponde al Ministerio de Relaciones Exteriores que contaba con una partida (de dinero especial) para eso" desde el año anterior.
Dijo no recordar el monto de dinero que utilizó la cancillería en la ceremonia oficial de Lula, quien asumió el 1 de enero del 2003 por cuatro años. Casaes dijo que los gastos pagados por la cancillería incluyeron desde la cena oficial que ofrece el nuevo presidente a dignatarios extranjeros y representaciones invitadas, hasta flores y el alquiler de autos para los líderes asistentes.
El informe cita datos de una declaración indagatoria reservada que dio el ex tesorero del PT, Delubio Soares, ante el Fiscal General, Antonio Fernando de Souza, el 15 de julio.
Según ese testimonio, Soares dijo ante el Fiscal que el PT contrajo dos préstamos: uno en febrero de 2003 por 2,4 millones de reales (un millón de dólares) y otro en mayo del mismo año por 3 millones de reales (1,3 millón de dólares). Ambos empréstitos, de bancos privados, tuvieron la garantía del publicista Marcos Valerio, según Soares.
Según la versión del ex tesorero citada en el diario, ni el gobierno ni el partido tenían cómo cubrir los gastos de los actos de toma de posesión, así que Soares buscó al publicista para que le sirviera de garantía en préstamos bancarios que permitiesen cubrir las obligaciones.
El informe no cita qué tipo de actos exactamente debió cancelar el PT, según la versión de Soares.
SOBREFACTURACIÓN
Según parlamentarios de la comisión el problema con el publicista Marco Valerio es que documentos de una oficina estatal fiscalizadora muestran un crecimiento de más de 50 por ciento en su patrimonio desde el 2002.
Los legisladores sospechan una sobrefacturación en contratos con empresas estatales y a la vez lavado de dinero cuyo origen aún se desconoce.
Los préstamos eran un asunto conocido y admitidos por miembros del PT, pero no así su destino.