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El centro histórico de la ciudad, los mercados y la universidad pública integran el circuito de las rutas más disputadas entre los transportistas libres y federados. En los últimos cuatro meses, el Organismo Operativo de Tránsito ha realizado, sin mucho éxito, 101 operativos para controlar que las líneas respeten sus nuevos recorridos.
La pugna que sostienen ambos sectores por prestar sus servicios en los sitios de mayor concurrencia ha llevado a que la mayor parte de las líneas modifiquen la ruta que les ha asignado el Municipio, según evalúa el jefe de Servicios Públicos de Tránsito, Abad Benavides.
Los infractores
La confrontación por las rutas de transporte tiene su origen en la actitud de los transportistas de mantener sus rutas tradicionales. Por ejemplo, hay líneas de micro transporte que vienen del sur de la ciudad, deben ingresar por la avenida 6 de Agosto y doblar a la República para ir al norte. Sin embargo, prefieren ingresar por la avenida Barrientos en lugar de la República, según datos de Servicios Públicos.
El transporte masivo que tiene preferencia para circular en el centro de la ciudad también incumple la norma al doblar a la izquierda en zonas no permitidas, como la calle Oquendo y la avenida Heroínas. Con esa maniobra, estas líneas alteran tres cuadras de su ruta.
Sanciones
El Reglamento Municipal para el Servicio de Transporte Público de Pasajeros establece tres tipos de sanciones para las líneas que incumplan con la ruta que se les asignó sin distinción del gremio al que pertenecen.
La primera vez que una línea de transporte es sorprendida por Tránsito alterando su ruta se hace merecedora de una sanción leve, que consiste en una multa de 10 bolivianos por cada vehículo de la línea infractora, explicó el jefe de Servicios Públicos.
En caso de reincidencia, el Reglamento prevé la misma modalidad de castigo elevada a 50 bolivianos. Desde que entró en vigencia el Reglamento de Transporte que respalda la Ordenanza Municipal 3302, en abril de 2005, la mayoría de las líneas ha sido multada sin que se logre que respeten sus recorridos.
Una vez agotadas los dos tipos de sanciones, a las autoridades les queda la tercera. La norma contempla en el inciso C del Capítulo II la Sanción Mayor o Revocatoria que consiste en inhabilitar a la línea cuando no acate la conminatoria de la Alcaldía o Tránsito por alterar su ruta o paraderos asignados.
Aunque las infracciones de las rutas son constantes sólo se han emitido tres conminatorias a las líneas del transporte federado 30, 40 y 209, según un reporte del Organismo Operativo de Tránsito. En esos casos, aún no se ha definido la caducidad del permiso para prestar el servicio de los operarios.
De aplicarse la ordenanza y su reglamento en su real dimensión, las 100 líneas deben seguir la trayectoria fijada por el Concejo Municipal en base a un trabajo del Comité de Transportes presentado el año pasado.
Tránsito observa línea 200
El transporte provincial no está exento del incumplimiento del Reglamento de Transporte. Desde hace tres semanas, Tránsito intenta retirar de circulación a las unidades de la línea 200, ya que ésta no está habilitada para prestar sus servicios.
La línea 200 es el resultado del desdoble de la 203, que viene de Quillacollo. Hace unas semanas, la última línea accedió a una nueva ruta porque renovó sus herramientas de trabajo. Sin embargo, un sector de ese gremio optó por operar en la ruta antigua con otra identificación.
Ayer, Tránsito junto a 50 policías realizó un operativo para retirar a las unidades de la línea 200 que ingresaron a la ciudad. Pese al despliegue de personal, sólo logró arrestar a dos trufis de esta línea. El resto no volvió a circular por el área en la que se ejecutó el control.
En días, pasados, antes de desencadenarse en el conflicto del paro de transporte, Tránsito retuvo 55 vehículos, entre libres y federados, sorprendidos alterando su ruta. A raíz de gestiones de sus dirigentes, los vehículos fueron liberados.
LAS PRIORIDADES EN TRANSPORTE
El municipio definió dar prioridad al transporte masivo de pasajeros, micros y minibuses, en las rutas del centro de la ciudad.
La decisión busca dar fluidez al transporte, especialmente en las calles y avenidas saturadas por el paso de más de 20 líneas de transporte.
El micro transporte, taxi trufis y trufis, tienen asignadas rutas periféricas, como la avenida 6 de Agosto, la laguna Alalay y la avenida Circunvalación.
LAS LÍNEAS Y LOS USUARIOS
Las líneas del sur de la ciudad argumentan que al utilizar la nueva ruta perderían usuarios.
Los operadores consideran que la mayoría de sus pasajeros son gente que trabaja en el comercio.
Al no contar con una ruta que ingrese a los mercados, los usuarios pueden prescindir de sus servicios o usar dos transportes.
El transporte federado alega que al llevar a más pasajeros, entre ellos estudiantes, tiene prioridad en las rutas más rentables.
EL REGLAMENTO DE TRANSPORTE
Al entrar en rigor la Ordenanza Municipal 3302 y el Reglamento de Transporte de Pasajeros, las líneas libres y federadas están obligadas a cumplir con las rutas que se les fija.
Los objetivos del Reglamento son garantizar la calidad y seguridad de los usuarios del transporte público, proporcionar condiciones de trabajo a los operadores, lograr un funcionamiento adecuado de la red vial y lograr un flujo de vehículos por la red vial.
EL COMITÉ DE TRANSPORTE
En el capítulo III del Reglamento se plantea la conformación del Comité de Transporte, que debe hacer un seguimiento de la aplicación de la norma y de concertar acciones para un mejor funcionamiento del servicio de transporte.
El Comité debe estar compuesto por seis representantes de la Alcaldía, cuatro de la Federación Sindical del Transporte, dos del Transporte Libre, uno del comando de la Policía, uno de Transito y dos de la Federación de Juntas Vecinales.