La Paz | Anf.- El Congreso Nacional reabrió ayer sus puertas de acceso al público, inaugurando un pabellón de seguridad antiexplosivos que cuenta con equipos sofisticados y un sistema de circuito de control interno y externo, donados por la Embajada Popular de China.
Las puertas de atención se mantuvieron restringidas al público, luego que el minero Eustaquio Picachuri decidió inmolarse al activar una carga de dinamita el 30 de marzo de 2004, ante la negligencia de la burocracia estatal que no definía su trámite de jubilación, tras haber sido despedido de su fuente de trabajo.
Tras 16 meses de reconstrucción de toda la plata baja y la instalación del pabellón, los presidentes salientes de la Cámara de Diputados, Mario Cossío y de Senadores Hormando Vaca Diez, inauguraron el moderno sistema de seguridad, en compañía del embajador chino, Zang Two.
El público que acudirá a partir de la fecha, deberá pasar por un sistema de Rayos X, similar al de los aeropuertos, detectores de metales, detectores antiexplosivos automáticos que cuentan sólo cuatro congresos de Sudamérica.
El perímetro externo del Poder Legislativo, los pisos y oficinas interiores cuentan con un sistema de televisión controlado y operado por el Grupo de Seguridad Pumas de la Policía, asignado al Poder Legislativo.
Pequeñas cámaras llevarán imágenes hasta el centro de control, todo el movimiento del personal legislativo, así como de ciudadanos que acuden al Legislativo para coadyuvar a diputados, senadores y otros administrativos. Existen controles de acceso y controles biométricos en recintos especiales para usos específicos. La Embajada China donó los equipos de seguridad y ambas cámaras, mediante invitación directa, financiaron la instalación del pabellón con cubierta de cemento y paredes de vidrio, que lleva el nombre de "Coronel Marvel Flores".