Falso rumor sobre rotura de represa provocó trágica estampida
Bombay | Agencias.- Mientras cuadrillas de rescate hurgaban con las manos entre escombros en busca de sobrevivientes luego de torrenciales aguaceros que paralizaron Bombay y dejaron centenares de muertos, otras 15 personas, incluyendo siete niños, perdieron la vida en una estampida después de que se difundieron falsos rumores de que una represa se había roto en un barrio pobre, también de Bombay.
Para peor, desde Nueva Delhi se informó que 10 personas murieron ayer y un centenar resultaron heridas, decenas de ellas de gravedad, a causa de una explosión en un tren de pasajeros en el Estado de Uttar Pradesh, en el norte de la India. Con todas esas desgracias, el saldo total de fallecidos en la India en los últimos días ya pasa de 800.
Angustiosa búsqueda
Centenares de personas angustiadas buscan a sus familiares y amigos desaparecidos tras las riadas y corrimientos de tierra que han asolado el oeste de la India, que fue visitado ayer por el primer ministro, Manmohan Singh.
La mayor parte de las calles de Bombay, una de las ciudades más pobladas del mundo, con quince millones de habitantes, han permanecido totalmente inundadas, abarrotadas de coches abandonados y con algunos cadáveres flotando durante días, ya que el mal tiempo ha dificultado la tarea de los equipos de emergencia.
Las escuelas y oficinas del sur de la ciudad permanecieron cerradas ayer y la Bolsa de Bombay, la principal de la India, también estuvo inactiva, lo que puede causar una pérdida de alrededor de 110 millones de dólares.
La estampida se produjo en el barrio pobre de Nehru Nagar. El viceministro en jefe del estado de Maharashtra dijo que anoche se difundieron rumores en varios vecindarios del norte de Bombay, los cuales afirmaban que una represa se había roto y que los ríos se habían desbordado, a pesar de los esfuerzos oficiales por acallarlos. Dijo que habían salido camionetas de la policía con micrófonos para intentar contener el pánico. Los habitantes del vecindario fueron presa del miedo dos días después de que deslizamientos de tierra enterraron vivos a habitantes de Bombay y aislaron a poblados vecinos, paralizando la capital financiera del país y el estado circundante.
Siniestro ferroviario
Con respecto a la explosión se informó que la misma se produjo cuando el expreso Shramjeevi viajaba a Nueva Delhi desde Patna, capital del Estado de Bihar, uno de los más empobrecidos y violentos de la India.
Un portavoz del Centro Médico de Badlapur, donde la mayor parte de los heridos fueron trasladados en un primer momento, indicó que al menos 43 personas presentaban heridas graves y han sido trasladadas a hospitales de la ciudad de Benarés.
La mayoría de los heridos viajaba en el segundo vagón del tren, en el que se produjo la explosión, aunque también varios pasajeros sufrieron heridas al lanzarse del ferrocarril en marcha asustados tras oír el fuerte estallido.
GRAVES CARENCIAS
El servicio de agua corriente no fue restablecido hasta ayer en Bombay y los residentes de varios suburbios se han quejado de que sólo sale agua negra y maloliente de sus grifos y bombas de agua, debido a la rotura de cañerías que ha provocado que se mezcle el agua de consumo con las aguas fecales.
Las líneas de teléfono y los transportes públicos tampoco han sido restablecidos en Bombay , en su totalidad, por lo que la angustia y el miedo continúan en la zona.
Cientos de personas buscan a sus allegados y las radios y televisiones emiten continuamente mensajes particulares de gente que pide a sus familiares o amigos que se pongan en contacto.
Gobierno compromete ayuda
El avión en el que viajaba el primer ministro indio Manmohan Singh ha sido uno de los primeros en aterrizar en Bombay, tras la apertura parcial de su aeropuerto, el más grande del país y que ha permanecido cerrado durante dos días. Singh sobrevoló en helicóptero la ciudad para evaluar la situación, tras lo que señaló que la pérdida de vidas ha sido "enorme" y afirmó que la financiación no será un obstáculo para los esfuerzos de socorro y rehabilitación.
El jefe del Gobierno se comprometió a destinar 115 millones de dólares a la recuperación de las zonas afectadas y apuntó que "ha habido una enorme pérdida de propiedades e infraestructuras". El Gobierno central indio ha puesto a disposición de las autoridades regionales barcos, aviones, helicópteros y efectivos de las Fuerzas Armadas que participan en las tareas de evacuación de los afectados y recogida de cadáveres. El primer ministro también visitó el complejo petrolífero de Bombay High, situado en el Océano Indico a unos 160 kilómetros de Bombay y el más importante del país, una de cuyas plataformas se incendió el miércoles lo que provocó la muerte de 10 personas y la desaparición de otras 20.