En el despegue la nave sufrió un desprendimiento. Aún no se dice qué ocurrirá con los siete tripulantes, pero de considerarse un retorno riesgoso, deberán refugiarse en el complejo espacial a la espera de su rescate.
El "Discovery" cumple la misión Nº 114 de transbordadores, pero es la 1º desde el desastre del Columbia, (1-02-03), por trozos de espuma desprendidos del tanque en su lanzamiento.
AGENCIAS.- La suspensión del programa de transbordadores ha supuesto un duro golpe para la moral de la NASA y plantea serias dudas sobre el futuro de los viajes espaciales tripulados de EEUU y de la Estación Espacial Internacional (ISS).
La euforia que creó el lanzamiento del "Discovery" hace dos días, que supuso la reanudación de las misiones de los transbordadores después de dos años y medio, ha dado paso a la preocupación, después de que se confirmara que en el despegue se desprendió un trozo de la espuma aislante del tanque externo.
Ese trozo, de medio kilo de peso, cayó sin dañar la nave, a juicio de la agencia espacial estadounidense, pero el incidente fue demasiado parecido al que, en marzo de 2003, perforó la cubierta del "Columbia".
Por ello se decidió volver a suspender las misiones de los transbordadores, pese a que una segunda nave, el "Atlantis", tiene programado su lanzamiento para septiembre próximo.
Los dirigentes de la NASA insistieron hoy en que el programa no ha quedado cancelado, tan sólo pospuesto hasta que sus ingenieros hayan conseguido encontrar una manera de minimizar los desprendimientos en las maniobras de lanzamiento.
Acople
El "Discovery" se acopló ayer a la ISS sin incidentes, tras ejecutar un giro de 360 grados que permitió a los tripulantes de la estación ver la "barriga" de la nave y comprobar que no mostraba daños.
La suspensión de los lanzamientos ha recibido el apoyo de la Casa Blanca y del Congreso.
El portavoz del presidente George W. Bush, Scott McClellan, afirmó que "los expertos de la NASA están tomando las decisiones que creen que son mejores" y su mentalidad "está centrada en la seguridad, lo primero y más importante de todo".
El director de la NASA, Michael Griffin, declaró hoy al programa "Today" de la cadena NBC que es posible que la agencia espacial nunca pueda evitar por completo los desprendimientos.
"Estamos intentado reducirlos hasta el nivel en que no puedan dañar la nave. Nunca podremos lograr que la cantidad de fragmentos que se desprenden del tanque sea cero", puntualizó.
Adiós a los transbordadores
Los tres transbordadores de la NASA -el "Discovery", el "Atlantis" y el "Endeavour"-, que ya tienen más de veinte años, tienen prevista su retirada del servicio en 2010, para dar paso a una nueva generación de naves espaciales.
Bush aspira a que la NASA pueda volver a llevar al hombre a la Luna en 2020 y desde allí a Marte.
Hasta el momento no está claro cómo este nuevo golpe podría afectar estos proyectos. Lo que sí es evidente es que perjudicará a la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS), que en estos dos últimos años y medio ha tenido que depender de las naves rusas, mucho más pequeñas, para el suministro de nuevos tripulantes y cargamento.
En el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral languidecen piezas, a la espera de que los transbordadores puedan transportarlas, para acoplarlas a la ISS, el laboratorio espacial japonés Kibo y el módulo europeo "Columbus".
Sobrevuelo a la ISS
El transbordador Discovery y sus siete astronautas volaron ayer "panza arriba" antes de su enganche a la Estación Espacial Internacional (ISS).
La nave dio una vuelta hacia adelante y pasó "panza arriba" a solo 183 metros de distancia de las escotillas de la ISS, por unos seis minutos, y permitió a los tripulantes de la ISS, el ruso Serguéi Krikaliov y el estadounidense John Philips, fotografiar y filmar por 90 segundos el revestimiento térmico que cubre el casco del transbordador.
Las tomas servirán para que la NASA compruebe el estado el Discovery tras el desprendimiento de un fragmento de espuma aislante captado por las cámaras de la nave durante su despegue.
Concluida la maniobra, el Discovery se apartó de la ISS y se acopló en el muelle del segmento estadounidense para nivelar sus presiones atmosféricas y otros parámetros, y abrieron sus escotillas para que la tripulación del transbordador pasara a bordo de la Estación Espacial, donde los recibió Krikaliov y Philips.
Ayuda para el retorno
Rusia ofreció ayer ayuda a Estados Unidos si por alguna razón el transbordador Discovery y sus tripulantes tienen problemas para regresar a Tierra al final de su misión en la Estación Espacial Internacional (ISS).
"Confiamos en que la misión del Discovery sea exitosa, pero en caso de necesidad podremos ayudar a nuestros colegas para el retorno de su tripulación con nuestras naves", afirmó Nikolai Sevastiánov director del consorcio Energía constructor de naves espaciales.
Según Sevastiánov, su empresa puede para febrero del año próximo fabricar y enviar a la ISS al menos tres naves Soyuz TMA y traer por etapas a la Tierra a los siete tripulantes del Discovery.
"Por ahora es prematuro hacer conclusiones y debemos esperar a que nuestros colegas estudien toda la información acumulada", subrayó Sevastiánov.
El estado del casco del Discovery es materia de preocupación de la NASA tras el desprendimiento de un fragmento de espuma aislante captado por las cámaras de la nave durante su despegue el pasado martes.