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INFORME | La Cepal señala que el incremento en el índice de precios al consumo de junio afecta a casi todos los países |
Bolivia es tercer país con mayor inflación |
|  | | Comercialización de alimentos básicos de la canasta en un mercado. | Daniel James | |
Chile | Efe
Bolivia es el tercer país más inflacionario de América Latina, detrás de Venezuela y Nicaragua, según un estudio difundido ayer por la Comisión para América Latina y el Caribe (Cepal).
El informe señala que la inflación en toda la región alcanzó un 8,9 por ciento en junio de 2008 en comparación con el mismo mes del año anterior, mientras que los precios de los alimentos se incrementaron un 15,7 por ciento en el mismo período.
Según el "Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2007-2008", elaborado por ese organismo, la inflación en la región fue del 6,5 por ciento en 2007, en tanto que el aumento en los precios de los alimentos alcanzó ese año un 10,7 por ciento.
El documento señala que, tras los continuos descensos desde 2002, el incremento en el índice de precios al consumo de junio afecta a casi todos los países, con variaciones que fluctúan entre el aumento interanual del 5 por ciento registrado en México hasta el 32 por ciento de Venezuela.
Entre los países con mayor inflación se encuentran, además de Venezuela que ocupa el primer lugar, Nicaragua (23 por ciento), Bolivia (17 por ciento), Guatemala (14 por ciento), Paraguay (13 por ciento), Costa Rica (13 por ciento), República Dominicana (12 por ciento), Honduras (12 por ciento), Ecuador (10 por ciento) y Panamá (10 por ciento).
Menos inflacionarios
La inflación interanual en el mes de junio se situó por debajo de ese nivel en Chile (9 por ciento), Argentina (9 por ciento), El Salvador (9 por ciento), Uruguay (8 por ciento), Colombia (7 por ciento), Brasil (6 por ciento), Perú (6 por ciento) y México (5 por ciento).
El organismo de las Naciones Unidas subrayó que el aumento de los precios a nivel global, empujado por el alza en los combustibles y en los alimentos, ha tenido un mayor impacto en las naciones emergentes que en los países desarrollados.
La Cepal alertó que la inflación "afecta en forma desproporcionada a la población de menores ingresos" al tiempo que genera incertidumbre y puede llevar a adoptar políticas antiinflacionarias que deterioran el crecimiento y el empleo.
Para paliar el efecto del alza de precios, el organismo regional propuso generar un espacio fiscal que asegure la financiación de los programas que se orientan a la reducción de la pobreza, a la formación de capital humano y a la dotación de infraestructuras.
Señaló, además, que varios países de la región han adoptado políticas monetarias y fiscales restrictivas, estas últimas a través de la contracción del gasto, de la imposición de impuestos sobre ciertos bienes y de subsidios u otros mecanismos para compensar las alzas en los precios externos.
Para la Cepal, la lucha contra la inflación requiere de la armonización de las políticas fiscales y monetarias, ya que el recurrir únicamente a aumentar la tasa de interés puede tener efectos negativos sobre la inversión y el crecimiento.
Pobres, los más afectados
Los más pobres sienten un impacto mayor por la inflación porque destinan un mayor porcentaje de sus ingresos económicos a la compra de alimentos, según la Fundación Milenio, informó ANF.
Tomando datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), Milenio asegura que mientras el promedio general de la subida de precios, entre enero y julio, fue de 9,3 por ciento, en materia de alimentos el incremento fue de 17,1 por ciento.
Las familias que tienen un ingreso, por ejemplo, de 754 bolivianos, gastan en alimentos el 50 por ciento, mientras que una familia con 5.602 bolivianos de ingreso, sólo destina el 24 por ciento de su presupuesto a los alimentos.
Además de destinar más porcentaje a los alimentos, que cada vez son más caros, las familias de menores ingresos económicos destinan apenas el 3 por ciento a salud y educación, lo que significa 22,62 bolivianos por mes.
En el caso de las familias con ingresos más altos, el porcentaje destinado a la salud y educación es del 9 por ciento, que sobre un presupuesto de 5.602 bolivianos significa 504,18 bolivianos.
Según el análisis publicado en el informe de julio y agosto de 2008, en transporte y comunicación, las familias de mayores ingresos económicos emplean el 13 por ciento de su presupuesto, equivalente a 728,26 bolivianos, en un sueldo de 5.602 bolivianos.
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