Río de Janeiro | AP
Su estilo tranquilo, como el de un doctor disertando ante sus alumnos en la escuela de medicina, alimentó las dudas sobre su liderazgo para enfrentar a un político fogueado en todas las lides, como Luiz Inacio Lula da Silva.
Pero el médico anestesiólogo Geraldo Alckmin, de 53 años, sorprendió a quienes dudaban que esa personalidad le consiguiese siquiera el derecho a enfrentar a Lula en una elección presidencial. Alckmin ganó la nominación como candidato presidencial del Partido de la Social Democracia Brasileira (PSDB), el mayor de la oposición, y el domingo enfrentará a Lula en las urnas.
Es sin duda un desafío titánico, pero Alckmin insiste que está seguro que arrebatará millones de votos al presidente que busca la reelección, y forzará una segunda vuelta.
"Habrá segunda vuelta", vaticinó con seguridad esta semana ante corresponsales extranjeros.
Alckmin logró dar algún suspenso a una campaña que, de otra manera, parecía monótona y simplemente llamada a confirmar a Lula en el palacio de Planalto por otros cuatro años.