Sucre | Correo del Sur
El fiscal general de la República, Pedro Gareca Perales, decidió dejar su cargo presuntamente cansado por presiones que provendrían del Gobierno central y de los más de 15 juicios de responsabilidades en los que él ejerce la titularidad.
Hace siete meses, en marzo, el Fiscal General decidió alejarse del Ministerio Público aduciendo motivos personales, pero después de algunos días retiró su carta de dimisión del Congreso para continuar en esta función, sosteniendo, en ese caso, que lo hacía a pedido de la sociedad civil.
De acuerdo con informaciones proporcionadas a este diario por fuentes muy cercanas al Fiscal General, la carta de renuncia irrevocable de Gareca fue enviada ayer al Congreso Nacional, instancia que deberá considerarla. Aunque no se logró conocer las razones de la decisión, se dijo que las presiones en torno a los juicios y aparentes amenazas a consecuencia de las investigaciones le habrían llevado a tomar esta determinación.
La información causó sorpresa entre los mismos fiscales y los órganos del Poder Judicial que lamentaron la decisión. Según anticiparon, sin duda afectará en el proceso de los juicios que son impulsados desde esa instancia.
Ante el anuncio y una vez que la carta de dimisión sea considerada por el Poder Legislativo, de acuerdo con la normativa vigente, el fiscal de Distrito de Chuquisaca, Mario Uribe, en suplencia legal, será quien asuma interinamente este alto cargo en el Ministerio Público hasta que el Parlamento designe a su titular.
Gareca fue designado por el Parlamento el 16 de diciembre de 2004. De aceptarse su renuncia, se alejaría de sus funciones antes de cumplir dos años de gestión de los 10 que establece la Constitución Política del Estado.
La información de la renuncia fue comentada a partir de las 16:00 de ayer, pero el dato no se confirmó desde la Fiscalía General, aunque las reuniones fueron una constante durante toda la jornada. Por la noche, este diario se contactó con otras fuentes que confirmaron esta dimisión, pero, sin dar mayores detalles, anticiparon que la decisión será oficializada recién hoy, en una conferencia de prensa.
Hasta hace sólo una semana, Gareca estuvo preparando de manera personal la nueva estrategia para extraditar al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus ministros por los luctuosos hechos de octubre de 2003, cuando murieron más de 60 personas.
El secretario general de la Fiscalía, Wilfredo Chávez, consultado al respecto, sólo atinó a decir que el Fiscal General estaba en una reunión y que cualquier decisión sería pública hoy a las 9:30.
No niegan ni confirman renuncia
ANF
La Fiscalía General de la República no negó ni confirmó ayer por la noche, la renuncia de su titular, Pedro Gareca, cuya determinación fue tema de comentario los dos últimos días en la capital de la república.
Sin embargo, la oficina central anunció una conferencia de prensa para las 9:30 de hoy en Sucre a cargo del secretario general, Wilfredo Chávez, quien podría referirse a la posible renuncia, que tampoco la presidencia del Congreso pudo confirmar.
Gareca presentó una polémica renuncia el 2 de marzo por razones personales y familiares y al día siguiente retiró su carta de dimisión al cargo que asumió en diciembre de 2004.
La carta dirigida a García Linera llegó al Congreso vía fax y en ella indicaba que "Debo hacer conocer a su excelencia que por motivos personales y familiares me veo en la obligación de presentar mi renuncia irrevocable al cargo de Fiscal General de la República".
Sin embargo, el MAS devolvió la carta y pidió a Gareca avanzar en el juicio de responsabilidades contra el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores, hasta la imputación en los demás juicios a ex autoridades.
Gareca concluyó también la acusación contra el ex presidente Eduardo Rodríguez Veltzé por el caso de los misiles chinos, a denuncia formulada por el entonces candidato presidencial Evo Morales junto con otros diputados del MAS.
Los motivos personales eran un misterio, pero en Santa Cruz se conoció que Gareca tomó la determinación por un asunto de violencia intrafamiliar que fue a parar a las oficinas de la Policía Técnica Judicial, en medio de las fiestas de carnaval de esa época.