Santa Cruz | EL DEBER
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo ayer en Santa Cruz que su viaje a Paraguay no fue para pedir disculpas por la crisis diplomática provocada por las declaraciones del destituido viceministro de Régimen Interior, Rafael Puente. Según él, su viaje estaba programado para despejar las dudas sobre la supuesta militarización y movimiento de tropas en ambos lados de la frontera común.
San Miguel aclaró que no pidió disculpas por la declaración de Puente, que calificó de mentiroso al presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, por cuanto el ex funcionario no tenía rango de ministro y no estaba autorizado para hablar de ese modo.
Por su parte, la embajadora paraguaya en Bolivia, Nimia Oviedo, manifestó su satisfacción por la decisión del Gobierno boliviano de destituir al viceministro Puente.
En una declaración, la diplomática dijo que con la destitución del viceministro, que acusó de mentiroso al Presidente paraguayo, La Paz y Asunción superaron un incidente que resintió su relación diplomática, afectada desde antes por el anuncio de Evo Morales de construir un puesto militar cerca de la frontera paraguaya.
Por su parte, el ministro San Miguel afirmó que en la reunión que sostuvo con su homólogo paraguayo, Roberto González, aclaró que la construcción de un puerto sobre el río Paraguay, en la zona de Quijarro, por la empresa Naviera Boliviana, será de uso civil y no militar.
Una vez despejadas las susceptibilidades, las autoridades de ambos países acordaron una reunión que se realizará la segunda quincena de octubre, posiblemente en Santa Cruz.