San Sebastián | EFE
Lo vaticinan los expertos, lo confirman los cineastas y lo mejor de todo es que lo ratifica el público: Chile era el "cóndor dormido" del cine iberoamericano pero el remonte de su vuelo está siendo espectacular.
Un remonte visible en los principales certámenes mundiales, como el 54 Festival Internacional de Cine de San Sebastián actualmente en curso -cuyo programa incluye cinco cintas de autores chilenos-, pero sobre todo, en las salas de cine del país andino.
Ese auge se está dando "gracias a una política adecuada y al esfuerzo de los cineastas", explicó a Efe en la ciudad vasca el chileno Jorge Durán, director de la película brasileña "Proibido proibir".
"Todo eso permite que se hagan en Chile una media de diez películas por año, algunas de ellas causando una sorpresa grande de público. Tres películas chilenas han pasado de un millón de espectadores, que en un país de catorce millones de habitantes es una enormidad", agrega.
Por todo ello, Durán ratifica que "la cinematografía chilena está consolidándose".
Algo con lo que coincide Christian Olguín, productor de "El rey de San Gregorio", dirigida por Alfonso Gazitúa, también exhibida en San Sebastián y que se estrenará en Chile el 16 de octubre.