El comportamiento de la economía nacional, correspondiente al segundo semestre de la presente gestión, podría verse seriamente afectado si el Gobierno continúa priorizando lo político antes que lo económico y no resuelve los problemas más preocupantes como la inseguridad jurídica, el achicamiento de la capacidad productiva y el descenso de las inversiones, advierte la Fundación Milenio en su informe número 21 sobre el comportamiento económico del primer semestre de 2006.
Explica que los primeros seis meses de 2006 la economía boliviana experimentó signos positivos y que las exportaciones crecieron a una tasa de 44,5 por ciento respecto a similar periodo de 2005, con un superávit en la balanza comercial de 310 millones de dólares, debido, no tanto a la actuación del Gobierno, sino fundamentalmente a los precios altos en el mercado internacional de los productos básicos que exporta Bolivia como hidrocarburos, minerales y manufacturas.
Sin embargo, indica como puntos débiles del desempeño económico, el flujo de caja (ingresos y gastos) del Tesoro General de la Nación (TGN), el descenso en las inversiones del 11,1 a 11 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y la ejecución de la inversión pública que bajó del 31,1 al 24,6 por ciento, el primer semestre de este año, con relación a similar periodo de 2005.
Napoleón Pacheco, director Ejecutivo de la Fundación Milenio, señaló que el ambiente político adverso que rodea la Asamblea Constituyente y la falta de acuerdos con las empresas petroleras que deben adecuarse a la política de nacionalización de hidrocarburos podría afectar el clima de inversiones y el desenvolvimiento económico de los próximos meses.
Otros factores
Entre otros "factores inquietantes" que podrían frenar el crecimiento económico hasta fin de año mencionó, la posible finalización de Atpdea, los resultados inciertos de las negociaciones con las empresas petroleras, la falta de capacidad productiva en hidrocarburos para cumplir los compromisos de exportación con Brasil y Argentina, las relaciones deterioradas con Brasil, y la espiral de posibles conflictos emergentes de la Asamblea Constituyente, que podrían ocasiona incertidumbre social y mayor deterioro del clima de inversiones.
Costos de la nacionalización suman $us 2.500 millones
Implementar la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, tiene un costo estimado de 2.500 millones de dólares, que Petrobras tenía previsto invertir este año en varios proyectos de desarrollo y que fueron cancelados por el clima de incertidumbre y falta de acuerdos con el Gobierno, sostiene el informe de la Fundación Milenio.
Petrobras suspendió definitivamente la construcción de un polo petro químico en la frontera con Bolivia que significaba una inversión de 1.500 millones de dólares y por otra parte canceló el proyecto de compra adicional de gas natural (15 millones de metros cúbicos día, por 20 años) que representaba una inversión aproximada a mil millones de dólares en exploración, prospección, perforación, explotación y desarrollo de nuevos pozos.
Según el director ejecutivo de la Fundación Milenio, entre mayo y septiembre, la nacionalización de hidrocarburos generó réditos más políticos que económicos y un clima de incertidumbre social.
"Si esas inversiones programadas por Petrobras se hubieran realizado se habría incrementado los volúmenes de exportación de gas natural a Brasil y Argentina", sostuvo.