Cancún | Ap.- Los últimos millares de turistas atrapados en Cancún por el huracán Wilma se marcharon ayer de esa región del Caribe, al tiempo que la industria turística prometía que pronto llegarían nuevos turistas a las playas mexicanas.
Los funcionarios necesitaron cinco días para evacuar a los 40.000 turistas que quedaron atrapados en los refugios. Más de dos días de furiosas ráfagas ocasionaron lo que la industria de seguros dijo que era el desastre más costoso de la historia mexicana.
Antes de marcharse, muchos turistas estaban desesperados por conseguir agua corriente, pero otros decidieron que había llegado ya el momento de relajarse y fueron a bañarse en la playa.
"¿Cuántos días llevamos sin ducharnos?" se preguntó Octavio Santos, de 41 años, que trataba de conseguir un boleto para Toluca, en el centro de México. "¿Siete? ¿Ocho? No puedo esperar un día más", dijo.
Un gerente de construcción estadounidense, James Stott, dijo que él y su familia de seis personas tendrían que pagar millares de dólares para adquirir nuevos boletos que les permitan salir de Cancún, ya que ni la compañía de vuelos fletados que los trajo aquí ni la agencia turística que organizó su viaje podían ponerse de acuerdo acerca de cuál era responsable para evacuarlos.
"Volaremos a Estados Unidos, y ojalá que lleguemos cerca de nuestros destinos definitivos", dijo Stott, de 48 años.
Su familia pasó la tormenta en el Hotel Royal Mayan en la playa, pero el individuo dijo que ese hotel, como muchos otros, había instado a sus huéspedes a entregar sus habitaciones a más tardar este sábado para comenzar a reconstruir.
En su visita a Cancún, el presidente Vicente Fox prometió "una semana de eventos de nivel mundial" para la reinauguración de Cancún, señalada para el 15 de diciembre. El mandatario dijo que para esa fecha deberán estar reparados y listos alrededor del 80 por ciento de las habitaciones de la playa.