El derrame de petróleo provocado el pasado miércoles por la rotura del Oleoducto Carrasco Cochabamba (OCC) a la altura del derrumbado puente Thiyu Mayu tuvo un impacto ambiental mínimo, según funcionarios de la empresa transportadora de hidrocarburos (Transredes), que se excusaron de proporcionar mayores informes sobre su trabajo en la zona.
Un 50 por ciento del crudo derramado de una tubería de 10 pulgadas de diámetro y 200 metros lineales fue arrastrado por la riada y el resto afectó una superficie de 20 metros cuadrados de pequeñas gramíneas ubicadas a 120 metros de la carretera hacia Villa Tunari.
Cerca de 20 trabajadores ejecutaron planes de contingencia y recogieron muestras de suelos y vegetales afectados por el crudo en bolsas especiales para determinar en laboratorio el grado de contaminación causado.
Nuevo diseño
Un grupo de técnicos y personal de la Transportadora de Hidrocarburos (Transreds) comenzó el diseño del desvío que sufrirá el ducto de 10 pulgadas dañado por la riada del pasado miércoles.
El perfil del proyecto comprende la construcción de dos torres de 15 metros de altura en ambos lados del río Thiyu Mayu y a una distancia de 35 metros río arriba por donde pasará el ducto.
Una vez que los técnicos de Transredes aprueben el diseño final, la construcción podría iniciarse este lunes en la perspectiva de normalizar el transporte de crudo por el Oleoducto Carrasco Cochabamba (OCC) dentro de una semana.