Las alcantarillas de distintos países del mundo forman parte de la exposición del artista argentino Néstor Boscoscuro, en el centro cultural mARTadero (27 de Agosto entre Ollantay y Ladislao Cabrera). La muestra estará abierta hasta el 11 de noviembre.
El artista recorre las ciudades de mundo copiando las figuras de las tapas de las alcantarillas y plasmándolas en cuadros.
Esta muestra forma parte del proyecto "Escudos Urbanos" que nació hace dos años en Berlín, Alemania. Aunque la idea ya la tenía en mente hacía unos seis años, pero se presentaban inconvenientes que impedían concretarla.
Comenzó eligiendo las alcantarillas más antiguas (encontró en Alemania uno de 1890) que tienen un trabajo artístico a diferencia de los modernos, luego se preguntó con qué tinta las podría imprimir para que la misma no quedara en la alcantarilla y la primera lluvia la borrase, como se mostró en un corto metraje presentado en la apertura de la muestra el pasado jueves.
Poco a poco experimentó con distintas técnicas y pinturas hasta descubrir la mejor manera de plasmarlas en papel o en tela las imágenes de las alcantarillas de varias ciudades. Una de las muchas tapas de desagüe que más le gusta es la encontrada en una ciudad medieval llamada Bamber, Alemania que representa una flor. Hasta el momento tiene imágenes de 70 alcantarillas pero en la exposición se pueden apreciar cerca de 30.
Los Escudos Urbanos son iconos del urbanismo moderno. La ciudad respira a través de ellos señala el artista que viajó por más de 15 ciudades de Europa y Sudamérica, particularmente en Bolivia, visitó Cochabamba, Santa Cruz, La Paz y Tarija, en la que cada una de las tapas se muestra su propia personalidad e identidad.
Las impresiones de las alcantarillas son presentadas con color y figuras relacionadas con la ciudad donde la encontró para convertirla en una obra que puede ser admirada, siendo que uno la pisa y ni siquiera la toma en cuenta.
"Hay muchas cosas, lugares, objetos que para muchos pasa desapercibida pero en mi caso miro las alcantarillas porque debajo de ellas hay otro movimiento, recibimos el agua y botamos los desechos", explica Boscoscuro.
Actualmente el artista argentino, decidió desde el pasado año radicar en La Paz, donde instaló su taller para proseguir con este proyecto mundial.