La Paz | ANF.- El Gobierno del presidente Evo Morales amenazó a los transportistas del servicio interdepartamental que si retiran los buses de las terminales y se niegan a pagar impuestos de acuerdo con las normas en vigencia, así como lo anunciaron, sus vehículos corren el riesgo de ser confiscados por la administración gubernamental.
El viceministro de Régimen Interior, Rafael Puente, señaló que "nuestra percepción es que la sociedad civil está de acuerdo con someter al transporte interdepartamental a ley, entonces creo que estos señores van a pagar tributos o pena de que sean decomisados sus unidades (buses)". Puente señaló que, con ayuda de las Fuerzas Armadas y la Policía, el Gobierno tomará todas las previsiones que el caso exija para evitar desmanes en las terminales y garantizar el libre tránsito de las personas el 1º de mayo.
Choferes
Por su parte, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia denunció que la exigencia para emitir facturas por la venta de pasajes en el transporte interdepartamental es una venganza política del MAS, al haber rechazado ser aliado político del presidente Evo Morales.
El ejecutivo sindical José Luis Cardozo dijo que rehusaron una oferta política que dio lugar a la persecución del Estado a través del Servicio de Impuestos Nacionales, que ahora exige que los empresarios del transporte extiendan facturas a partir de mayo próximo, pasando del Régimen Integrado al Régimen General.
Ratificó que el repliegue de buses del transporte interdepartamental es nacional y pidió comprensión a la población, tomando en cuenta que el sector del auto transporte siempre rechazó el paro y los bloqueos, incluso los organizados por el MAS en Chapare.