Bagdad | AP.- La violencia entre sectores religiosos ha obligado a unas 100 mil familias en todo Irak a huir de sus hogares, dijo un alto funcionario ayer, en una jornada en la que mataron a 14 iraquíes, entre ellos seis que fueron torturados en cautiverio.
Adil Abdul-Mahdi, uno de los dos vicepresidentes del país, dijo a la prensa en la ciudad sureña de Nayaf que el 90 por ciento de los desplazados era chií como él y los demás suníes, la minoría que dominaba el país durante el régimen de Sadam Husein. Otros cálculos indican un número menor de familias desplazadas.
El doctor Salah Abdul-Razzaq, vocero de la Fundación Chií, un organismo de gobierno que administra las instituciones religiosas de ese sector, dijo que había 13.750 familias desplazadas, unas 90 mil personas, en todo el país.
Unos 25 mil iraquíes han abandonado sus hogares desde que un ataque a una mezquita chií en Samarra el 22 de febrero provocó una ola de ataques a mezquitas y clérigos suníes.
Días atrás, el vocero militar estadounidense, mayor general Rick Lynch, dijo que no se advertía un "desplazamiento masivo" de chiís y suníes desde zonas de población religiosa mixta, a pesar de los informes en contrario de funcionarios iraquíes.
En los actos de violencia más graves de ayer, aparecieron en Dora los cuerpos esposados de seis hombres con los ojos vendados y señales de tortura, dijo el capitán de policía Jamil Hussein. Ese distrito de la capital es uno de los más afectados por la violencia.