Washington | EFE.- Líderes de grupos pro inmigrantes de Estados Unidos informaron ayer de que una oleada de rumores sobre redadas masivas ha creado nerviosismo y preocupación en la comunidad de inmigrantes en la víspera del boicot de mañana.
En otras ocasiones, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), la entidad encargada de capturar y deportar a los inmigrantes indocumentados, ha explicado que preferiblemente detiene a los extranjeros que han evadido una orden de deportación, o que han cometido delitos en EEUU.
Los dirigentes de la coalición por los "Plenos Derechos de los Inmigrantes", que encabeza la convocatoria al paro nacional de mañana, exigieron esta semana al presidente George W. Bush y al Congreso que "cesen de inmediato las redadas".
Indicaron que, en su opinión, las redadas se han incrementado en los últimos días "con el claro propósito" de atemorizar a los inmigrantes para que no sumen a la huelga del 1 de mayo.
Sin miedo
Raúl Murillo, de Hermandad Mexicana, de Los Ángeles, dijo en una rueda de prensa en Washington que, a pesar de esa actividad del ICE, los inmigrantes "han perdido el miedo" y tomarán parte en el boicot.
La coalición convocante ha pedido a los inmigrantes en EEUU que mañana no acudan a su trabajo, no compren ni vendan nada y que los estudiantes no asistan a sus clases, para presionar al Congreso por una reforma migratoria exhaustiva.
Los líderes de "Plenos Derechos de los Inmigrantes" se manifestaron ayer seguros de que su convocatoria "será un rotundo éxito".
Juan José Gutiérrez, coordinador del Movimiento Latino USA, de Los Ángeles (California), y uno de los principales líderes del boicot, declaró a los medios de comunicación locales que todo está listo para la realización de "esta actividad de presión para un reforma migratoria justa".
Gutiérrez y otros dirigentes del paro basaron sus predicciones de éxito en el amplio respaldo que dicen que les han expresado organizaciones pro inmigrantes de todas las latitudes en Estados Unidos.
Este dirigente informó de que el paro no ha sido cancelado a pesar de las "diferencias de opiniones" sobre esta actividad con otras alianzas estadounidenses que no lo apoyan, pero que tampoco lo rechazan.
Las instituciones de Inmigración han dicho a la prensa que las versiones sobre esas redadas masivas son infundadas.
En Miami y en otras ciudades del sureste de EEUU, así como en la costa oeste y el centro del país donde reside una amplia población de inmigrantes, miles de indocumentados permanecen en sus casas este fin de semana por temor a las redadas.