Las organizaciones de derechos humanos trabajan en crear mecanismos que protejan a la persona migrante. Existen varios tratados que sintetizan que el inmigrante y su familia poseen todos los derechos humanos de una persona.
Uno de los tratados que vela por los derechos del migrantes es el Convenio de Viena, según datos de la Unidad de Turismo de la Prefectura. El tratado reafirmó en 1993 la obligación de los Estados de velar para que las personas que pertenezcan a minorías puedan ejercer sus derechos humanos sin discriminación.
A esta declaración, se añade la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial. También está vigente el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos de 1966, que obliga a los países a "respetar y garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén sujetos a su jurisdicción sus derechos".
El aumento de la migración lleva a que los países receptores de inmigrantes sean radicales al controlar la migración a través de controles de frontera y de inspecciones en el interior de sus países para verificar la documentación de los extranjeros, según el relato de viajeros que retornaron de tierra europea.
En los últimos años, Amnistía Internacional y la Cruz Roja comenzaron a impulsar el debate sobre la protección del migrante, aunque reconocen que los Estados tienen derecho de controlar la inmigración. El reto es que el migrante no sea doblemente victimizado cuando va en busca de trabajo.
Debate sobre la migración
Un encuentro
En julio, España será sede el I Encuentro Iberoamericano de Migraciones, que contará con representantes de países receptores y emisores de migrantes.
Las preocupaciones
Los países que reciben a los inmigrantes están interesados en debatir temas, como las remesas, el aporte y la integración del migrante.
Las acciones
En Bolivia, la Cancillería y la Unidad de Turismo tomaron contacto con la Embajada de Francia para investigar el maltrato a 42 viajeros en París, hace dos semanas.
EL ÉXODO
La "fiebre española", como se llama a la migración hacia España, comenzó a expandirse en 2000. Hasta hace dos años, la demanda de pasaportes era de 200 por día. En 2006, las solicitudes subieron a 300, según datos de la Dirección de Migración de Cochabamba.
Actualmente, 65 de cada 100 personas que van al país europeo son mujeres. Los migrantes que persiguen el "sueño europeo" hallan empleo en actividades informales, como trabajos domésticos, construcción, agricultura y hotelería.
EXTRANJERÍA
La Ley de Extranjería entró en rigor el 7 de agosto de 2005. La norma contempló una amnistía para los inmigrantes empadronados y con un trabajo estable para quienes ingresaron a España antes de agosto de 2004.
La norma establece que la inmigración debe ser controlada en base a un diagnóstico de la demanda de mano de obra que realicen los municipios españoles. El país europeo incluso contempla una multa para la empresa aérea que traslade pasajeros indocumentados.
ESTRATEGIA: MIGRACIÓN HORMIGA
La migración hormiga o el envío de pequeños grupos de viajeros a Europa es una de las nuevas alternativas de algunas agencias de viaje, que intentan sobreponerse al riguroso control migratorio.
El viajero hormiga por lo general emprende su viaje respaldado por una carta de invitación de trabajo, familia o de salud. Algunas agencias ofrecen tramitar la carta por consulta médica a cambio de unos 400 dólares.
La nueva modalidad de viaje es una de las menos utilizada por la baja rentabilidad y porque todavía se desconoce su eficacia.