Santa Cruz | El Deber.- Los primeros 100 días de Gobierno, evaluación que se hace luego de que el ex presidente Hernán Siles Zuazo prometiera cambiar el país en ese tiempo, le dejan a Evo Morales un saldo más o menos favorable. Aunque todavía tiene pendiente promesas de campaña como la nacionalización de los hidrocarburos, la derogación del Decreto Supremo 21060, iniciar juicios de responsabilidades a tres ex presidentes y concluir favorablemente una Asamblea Constituyente.
Hoy se cumple el primer centenar de jornadas de trabajo del Jefe de Estado, que asumió el mando del país el domingo 22 de enero, luego de conseguir un histórico 54% de la preferencia electoral el 18 de diciembre de 2005.
Este poder casi absoluto, que también se manifiesta en la mayoría que tiene en la Cámara de Diputados, se exteriorizó por primera vez a dos días de asumir su cargo, cuando vetó el ascenso de 28 coroneles a generales militares y ascendió una generación nueva de oficiales para que conformen el Estado Mayor castrense.
Pese a los gritos e insultos que se escucharon aquel día en el Palacio Quemado, Evo llevó adelante su posición, casi como un adelanto de la forma de gobernar que seguiría en lo futuro.
Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, aseguró que un tercio de las promesas electorales ha sido cumplido y resaltó que aún quedan cuatro años y nueve meses para terminar los planes de Gobierno.
"Lo más importante de estos 100 días es que los bolivianos ahora encuentran un Gobierno que no les miente, muy austero y que ha instalado una ética de trabajo inversamente proporcional a los dividendos que recibe", explicó el Ministro, que en su declaración puso en evidencia la implantación de la medida "Tijera", acción que se realizó cuando se recortaron los gastos gubernamentales del Ejecutivo y el Legislativo; además de los empleados públicos que ocupan los cargos jerárquicos.
Esta medida fue asumida para dotar de más ítems a salud y educación, aunque ante las demandas de ambos sectores, el Gobierno reconoció que los ahorros resultaron insuficientes para cumplir los pedidos.
El mismo vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, aseveró que las presiones sociales de las que han sido objeto en reiteradas oportunidades en los tres primeros meses al frente del Estado muestran la realidad de las cuentas del Tesoro General de la Nación, que no les permite entregar más allá de lo que generan.
Lo criticable del Gobierno es la poca eficiencia en su relación internacional, se ha creado enemigos de manera gratuita. Por otro lado, se observa que está en muy buenas condiciones para llegar a la Asamblea Constituyente, ya que el eje ordenador de su gestión es llegar favorablemente a los comicios.
Una gestión sin rumbo
El ex presidente y principal opositor político de Evo, Jorge Quiroga, al momento de calificar los primeros 100 días del Gobierno, asegura que las medidas asumidas fueron como "fuegos artificiales" para acaparar la atención de la prensa, pero que en los temas estructurales del país no ha hecho nada.
"Las políticas económicas no tienen rumbo", aseveró el líder de Podemos que, al igual que los representantes de las otras bancadas parlamentarias opositoras, critica el accionar de Morales y que sólo optó por encontrar consenso para aprobar la realización del referéndum para las autonomías y la Ley de Convocatoria de la Asamblea Constituyente.
Pero, sumado a esto, tampoco le han resultado fáciles sus relaciones con los cívicos y los prefectos del bloque denominado de "la media luna", con quienes tuvo reiteradas fricciones, que en la mayoría de los casos terminaron por solucionarse en base al diálogo.
Por ejemplo, cuando cumpla los 103 días al mando de las riendas del país, podría sufrir su primer paro cívico en la capital cruceña, que pide más ítems en salud y en educación.
"Debido a la falta de atención del Gobierno a nuestros pedidos, confirmamos el paro para el próximo 4 de mayo", aseguró días atrás el presidente del Comité pro Santa Cruz, Germán Antelo, que el lunes pasado se reunió con el Dignatario de Estado en la Sede de Gobierno y luego de más de tres horas de "amable negociación" aseguró que el Presidente atendería los pedidos cruceños.
Sin embargo, las cosas parecen tomar otro rumbo y los voceros gubernamentales ya indicaron que el paro de actividades es político. Algo similar ha sucedido en la relación de los prefectos, que en lo que va de sus gestiones se han reunido en más de tres oportunidades para encontrar un acuerdo y enmarcar en una ley transitoria sus funciones y atribuciones.
ANÁLISIS
"Evo Morales heredó problemas de las gestiones de Rodríguez, Mesa, Quiroga y Sánchez de Lozada. Era lógico que aparezcan en estos meses, pero Evo los resolvió con creatividad y firmeza, porque los grupos sociales antes estaban acostumbrados a doblarle el brazo al Estado.
Aparecieron problemas por ítems, huelgas, pedidos de la COB, sin embargo, los resolvió. Ha tenido un éxito mediático al asumir medidas ineficientes pero populares", explicó el analista Carlos Cordero.