Lima | Agencias.- Perú pidió a la Misión de Observadores de la OEA que garantice "el normal desarrollo" del proceso electoral, tras presentar una protesta formal al Gobierno venezolano por los insultos vertidos por el presidente Hugo Chávez al candidato Alan García.
"Las citadas declaraciones (de Chávez) constituyen una inaceptable y reiterada intromisión en un asunto de exclusiva competencia interna de Perú, como es el de la elección de sus autoridades políticas", dijo ayer el canciller peruano Óscar Maúrtua.
Precisó que la reciente protesta peruana "es una expresión de desagrado, una manifestación de rechazo", por lo que llamó "nueva y flagrante intromisión que viola los principios de la carta democrática interamericana, suscrita por Venezuela".
Maúrtua también dijo en una entrevista que está convencido de que el jefe de la Misión de Observadores de la OEA, Lloyd Axworthy, "tomará debida nota de estos hechos y adoptará las acciones necesarias para garantizar y preservar el normal desarrollo del proceso electoral del Perú [...] para que nuestro pueblo elija libremente a su nuevo mandatario", expresó.
El Mandatario venezolano calificó el viernes de "truhán" y "ladrón" a García, quien según el último informe de la oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), es quien tiene las mayores posibilidades de competir con el candidato nacionalista Ollanta Humala en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
En más de una ocasión, Chávez ha expresado su respaldo a Humala y ha opinado en desmedro de los opositores del nacionalista. De hecho, el Presidente venezolano amenazó con romper relaciones diplomáticas con Perú si el candidato Alan García es electo Presidente de este país.
El Canciller informó que de prevalecer este tipo de acciones que "son ya repetitivas y constantes", el Gobierno de Perú "analizará el asunto y adoptará las gestiones que correspondan".
Por su parte, el presidente del Consejo de Ministros, Pedro Pablo Kuczynski, dijo que habría que decirle a Chávez que "la elección es en Perú y no en Venezuela, y por consiguiente muchas gracias por sus comentarios, pero mejor absténgase".
Al ser consultado sobre si se piensa retirar al Embajador peruano de Venezuela, dijo que no lo descartaba, pero que no cree que esta medida "vaya a solucionar el problema".
Iglesia y prensa también protestan
Pero no sólo fue el Gobierno peruano, a través de su Cancillería, el que manifestó su ferviente protesta sobre las recientes declaraciones del presidente venezolano, Hugo Chávez, también la Iglesia Católica y la prensa peruana han criticado duramente la actuación del mencionado Mandatario.
El cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima, afirmó ayer que Hugo Chávez ha cometido una "injerencia grosera e inaceptable" al insultar al candidato presidencial peruano Alan García.
"No hay antecedentes en la historia de nuestro continente de un lenguaje que maltrate de una manera tan baja a un ciudadano peruano", subrayó Cipriano, a tiempo de pedir respeto para la política interna de su país.
Pero la prensa peruana fue más allá, pues ayer arremetió con duros términos contra Hugo Chávez. Los diarios dedicaron de manera unánime sus portadas al tema con términos como "dictador" y "matón de barrio", luego de que Chávez calificara a García de "canalla, tahúr y ladrón".
MÁS INSULTOS
El presidente venezolano, Hugo Chávez, insultó nuevamente al dirigente socialdemócrata peruano Alan García y al mandatario de Perú, Alejandro Toledo, calificándolos como "caimanes del mismo pozo".
Las declaraciones de Chávez, efectuadas en La Habana en presencia de los presidentes de Cuba, Fidel Castro, y Bolivia, Evo Morales, acrecientan la crisis abierta esta semana por el intercambio de descalificaciones entre el candidato presidencial peruano y el Mandatario venezolano.