El nuevo alcalde de Sacaba, Wálter Terán, fue posesionado en medio de amagues de enfrentamiento entre sus partidarios y quienes apoyan al alcalde censurado, Luis Orellana. Insultos, piedras e incluso una granada de gas corrieron entre ambos grupos, que se concentraron fuera del Concejo Municipal.
A eso de las 9,y con la presencia de dos vocales de la Corte Departamental Electoral y la participación de los 11 concejales, el Concejo Municipal ratificó la moción de censura y eligió a Terán, también del Movimiento Al Socialismo (MAS) como su antecesor, Luis Orellana.
Los seguidores del nuevo alcalde llenaron la sala de sesión del Concejo de Sacaba, para protegerlo y evitar el ingreso de sus opositores. La gente del bando contrario lanzaban voces de protesta contra la nueva elección.
Terán anunció que habrán despidos en la Alcaldía y que se irán "todos los que han sido involucrados en actos de corrupción". "Una vez que procedamos a la averiguación y hagamos una auditoría interna al interior de la Alcaldía y se haga una investigación de los procesos administrativos vamos a con seguridad el número de cuántos funcionarios estarían involucrados", indicó.
El nuevo alcalde se comprometió a gobernar sin discriminar a ningún habitante. Mientras que, el ex alcalde Orellana presentó su renuncia al cargo y su puesto en el Concejo será ocupado por su suplente.
Mientras la sesión se desarrollaba en el exterior del Concejo, ambos grupos que eran alrededor de 150 personas, eran contenidos por oficiales de la Unidad Táctica Operativa de la Policía (UTOP) para evitar que los sectores lleguen a enfrentamientos.
Pese a la custodia uno de los grupos lanzó una granada de gas, según un informe de la Policía. "Se han contratado varios maleantes, han venido con sus cuchillos, han venido a tomar a la fuerza", dijo Elizabeth García, representante del Distrito 4 de Sacaba.
Luego, de una larga espera de casi dos horas, el nuevo alcalde y los concejales salieron a toda velocidad del edificio del Concejo Municipal, resguardados por quienes apoyan al nuevo gobierno. En su trayecto tuvieron que esquivar varias piedras, que les fueron lanzadas por los sectores que se oponían a la censura y apoyaban a Orellana.
Los sectores enfrentados por la designación de un nuevo alcalde se dirigieron hacia la Alcaldía, que estaba fuertemente resguarda por la Policía. Allí volvieron a intercambiar insultos, pero finalmente los seguidores de Terán se retiraron del lugar.
Los seguidores de Orellana, entre los que se encontraban representantes de diversas organizaciones y distritos, señalaron que no permitirán que el nuevo alcalde ingrese a la alcaldía ya que consideran que se debe respetar la voluntad de la mayoría de la población que votó por él en las elecciones municipales. "Vamos a seguir apoyando a Orellana, porque es una cosa injusta, el voto del pueblo se tiene que respetar porque al doctor Orellana, el pueblo lo ha apoyado", reclamaba una de las representantes de la Organización de Mujeres de Sacaba, Odelia Miranda.