Resulta cuando menos muy preocupante el reciente "spot" de la Corte Nacional Electoral cuando sin razón valedera publicita profusamente que: "Vinculante quiere decir obligatorio". ¿De dónde saca tal cosa? ¿En qué se funda la CNE para hacer semejante aseveración? Parecería que detrás de la idea (sinceramente quisiera estar equivocado) está el despropósito de crear el caldo de cultivo para eventualmente forzar situaciones que podrían resultar altamente riesgosas para la propia integridad nacional. El vocablo "vinculante" no existe en ningún diccionario de la lengua española y tampoco en los diccionarios de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales. Lo máximo que se podría sostener en forma inconsistente y discutible es que esa novedosa acepción está ligada al "Vinculo jurídico" a que se refiere el Jurisconsulto Manuel Osorio en su "Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales", cuando dice: "Al respecto recuerdan los Mazeaud que estar ligado es tanto como estar obligado (y eso que en nuestro idioma, cosa que no ocurre en el francés con li é y obligé , hasta las palabras muestran su conexión, por absorber la segunda a la primera)." (sic). Si de otra parte aceptamos que "Vínculo" es un lazo o un nexo, una unión y sujeción, entonces no hay, no existe obligatoriedad, es decir no tiene "fuerza legal de obligación" que sí es un vínculo que nos impone la ejecución de una cosa.
Dicho en forma más sencilla: El error al utilizar la palabra "vinculante" es de origen y de ninguna manera atribuible a la gran mayoría de los comunes ciudadanos electores, el insensato apresuramiento impulsado por ciertos segmentos minoritarios pero altamente influyentes en la actual sociedad boliviana, particularmente del Oriente y más concretamente de la ciudad de Santa Cruz, a quienes les hicieron eco otros desde la ciudad de Tarija, ha sido la causante del enredo como corolario de la desazón en que cayeron después de conocido el contundente triunfo electoral del Presidente Evo Morales el pasado mes de diciembre.
La incertidumbre y temores de ver en el corto y mediano plazo severamente afectados intereses económicos particulares, no siempre de origen ortodoxo y más bien muchos de ellos teñidos de tráfico de influencias, de toda clase de abusos, de operaciones dolosas y lesivas al Estado y a la Sociedad, ya tenían antecedentes pre electorales, la prueba de lo aseverado radica en que uno de los más destacados intelectuales de las autonomías regionales, el abogado cruceño Juan Carlos Urenda, cuya idoneidad intelectual no ponemos en duda, en una entrevista realizada hace pocos meses por su coterráneo Roberto Barbery en la Red Televisiva PAT, ante una pregunta y en un acto de honradez, confesó respondiendo casi textualmente: "... en ese momento (el pre electoral) y ante la evidencia de los acontecimientos y para no perderlo todo, exigimos apresuradamente la elección de Prefectos mediante voto ciudadano" (me remito al vídeo de la entrevista). Elección esa que por lo demás debido a su apresuramiento, sin haberse acordado y fijado en forma previa las competencias y atribuciones de los Prefectos a elegirse, hoy nos están ocasionando las penosas consecuencias que son de dominio público por las colisiones legales entre el Ejecutivo y un pequeño y pretencioso reyezuelo que cree estar gobernando un nuevo feudo. Reincidente error aquel que ahora tiende a agravarse severamente con la enrevesada y confusa pregunta del Referéndum Autonómico "vinculante" que en origen fue concebida en la ciudad de Santa Cruz y dada a conocer públicamente por el Presidente de su Comité Cívico, a la que afortunadamente y por oportuna sugerencia nuestra elevada ante el señor Vicepresidente de la República en fecha 03.03.06 se le logró quitar el peligroso concepto de: "los ciudadanos de estos departamentos puedan elegir a sus autoridades".
Muchos desencuentros se habrían evitado y más bien se hubiese vitalizado la unidad nacional con solo una correcta, clara, entendible y sencilla denominación como ser: "Referéndum Autonómico de cumplimiento obligatorio".
A lo anterior se suma una otra preocupación que está referida al color rojo (habitualmente identificado como signo de peligro) que enmarca el NO y al verde (signo de esperanza, vía libre, expedito) que enmarca el SI en la papeleta diseñada por la Corte Nacional Electoral para el Referéndum Autonómico. ¿No podría acaso lícitamente interpretarse como propaganda subliminal para inducir el voto por el si? ¿Quién está detrás de todo esto?; obviamente no es Evo Morales ni su partido el MAS.
Para concluir es pertinente recordar a los conciudadanos que el concepto de "vinculante" referido a las Sentencias Constitucionales producidas por el Tribunal Constitucional de la República de Bolivia, que supuestamente se las debería tener como "Jurisprudencia vinculante", es decir ser aceptadas y aplicadas por los administradores de justicia como jurisprudencia "obligatoria", no deja de ser un saludo a la bandera, repitiendo aquello de: "Se acata pero no se cumple." También en este caso a la prueba me remito.
La Asamblea Constituyente es indiscutiblemente soberana y sin duda tendrá que tratar sobre las necesarias y reclamadas autonomías que le cierren el paso al asfixiante centralismo, pero sobre las bases de equidad, justicia, solidaridad, genuina y sincera inclusión social y sobretodo patriotismo bien entendido. No pretender ese tipo de autonomías es sencillamente no estar cuerdo y nadar contra la corriente. Pero cuidado con la pseudo autonomía "vinculante" propiciada por grupos oligárquicos, puesto que es una terrible locura "sin ton ni son" que podría acarrearnos nefastas consecuencias como las sufridas por la "patria" Vasca con ETA, o peor aún una balcanización como añoran ciertos perversos individuos.