Saitama, Japón | Ap.- Lituania y Turquía, gracias por participar. Por favor desalojen la tarima y abran camino a las estrellas del espectáculo.
Argentina y España sacaron de escena ayer a los actores turcos y lituanos y dejaron el escenario listo para su función estelar en las semifinales del viernes del mundial de básquetbol.
El duelo entre argentinos y españoles alumbró el horizonte desde el anuncio de los cruces de la segunda ronda. Tan solo tenían que deshacerse de las piedras en el camino, y así lo hicieron con relativa facilidad.
En el cementerio de Argentina quedó enterrado Nueva Zelanda (segunda ronda) y Turquía, víctima de un resonante 83-58 en los cuartos de final. España le puso flores a Serbia-Montenegro (segunda ronda) y a Lituania (89-67).
Los ibéricos llevan nueve victorias seguidas sobre Argentina, incluyendo una en los Juegos Olímpicos de Atenas donde la tropa de Emanuel Ginóbili ganó la medalla de oro.
Si los partidos de cuartos de final son alguna indicación, el del viernes será un choque defensivo, trabado y marcas cerradas.
Argentina ahogó a los tiradores turcos con una apretada defensa, y aprovechó la buena puntería de Nocioni y Carlos Delfino. El escolta de los Pistons de Detroit aportó 14 puntos, nueve en el segundo parcial en el que los sudamericanos se despegaron.
Los españoles dieron otro concierto de juego de equipo, aunque con dos solos prodigiosos. Cuando quedaban 5:22 del último cuarto, Gasol (25) y Navarro (22) tenían la misma cantidad de puntos que todo el equipo lituano (47).
Poco pudo hacer Lituania para detener a la escuadra ibérica, invicta en siete desafíos y ganadora de todos sus duelos por amplio margeny sin confrontar problemas.
A los lituanos les afectó la sequía ofensiva de su principal arma, el escolta Arvydas Macijauskas, quien fue vigilado de cerca durante todo el partido y terminó sin puntos, con apenas dos intentos triples que fallaron su blanco.