Con motivo de la celebración de mi cumpleaños que fue la semana pasada recibí muchas llamadas telefónicas de mis parientes y amigos que viven en Cochabamba, Santa Cruz, Zaragoza, Madrid, Colcapirhua y Estocolmo, lo cual motiva mi agradecimiento a todos ellos, siendo el más emocionado para mi tía que vive en Suecia porque me envió un dinerillo, que siempre alegra al espíritu.
-- Sobrino querido, hablas con tu tía Restituta viuda de Retistuta.
-- ¡Uta, qué maravilla! ¿Cómo estás tía querida, noble viuda de un guerrero que murió lleno de honor...?
-- Siempre pensando en ti, sobrino. Cómo celebraste tu cumpleaños...?
-- Muy bien tía Resty, aunque no con la fastuosidad que el Presidente del Senado, el masista Santos Ramírez lo hizo con champaña y caviar.
--¡Cuánto me alegra, sobrino! ¿Y cómo está la situación en Bolivia?
-- La situación está normal pero normal "a la boliviana..."
--¿Cómo es eso, sobrino?
-- Ya te explico, tía Resty: Anteayer lunes la ciudad de La Paz especialmente las calles del centro estuvieron alegradas con la presencia de centenares de jóvenes que aspiran a ingresar a las Escuelas Normales de Warisata y Santiago de Huata y que marcharon hacia el Ministerio de Educación exigiendo que de una vez por todas les reciban sus exámenes de ingreso: uno de los jóvenes altiplánicos me dijo que volverían pues son ocho mil los aspirantes.
--¡Qué fervor por la cultura la de estos jóvenes; en cambio la juventud sueca todavía continúa en las playas de España y recién volverá en Septiembre. ¿Hay otros signos de normalidad en nuestro país?
-- Claro que sí, querida tía sueca-cochabambina. Me parece que hoy tendremos un paro general de los transportistas que durará 48 horas, lo cual quiere decir que tendré que utilizar mi motocicleta para cumplir mis labores de vendedor informal en las calles.
-- No te arriesgues, sobrino, porque los choferes son muy bravos y te podrían chicotear en tu potito rosado, lo cual sería una afrenta porque todo el mundo se enteraría del color de tu retambufa. Para que no te conviertas en un krumiro, o en un rompehuelgas, te mando un dinerito por tu cumpleaños.
-- Gracias tiitay amorositay, y amadita. Hoy mismo recogeré lo que yo llamo mi Bono Sueco.
¿Hay otros signos de que nuestro país vive en la normalidad y de que todo cambia para que no cambie nada...?
-- Tenemos también el paro del magisterio urbano, como en los tiempos del neoliberalismo, y sigo siendo fiel a la dirigente Vilma Plata que cada día huelguea mejor.
--¡Albricias, querido sobrino! Mientras tanto, estos sonsos de los escandinavos no saben hacer huelgas, ni manifestaciones, ni paros, sólo saben plantar nabos.