Roma | Efe.- La 63 edición de la Mostra habla mucho inglés, bastante italiano, menos francés, un poco de chino, apenas castellano y balbucea el árabe, a tenor de las películas por países que se presentan este año.
En total, en la sección oficial, compuesta por la de competición, la de fuera de concurso y la de documentales, pasarán por Venecia a partir de hoy 62 largometrajes, procedentes de veintisiete países.
Pero el predominio del inglés es apabullante: en total quince filmes, trece de ellos con acento estadounidense y dos con el británico.
De entre las norteamericanas, destacan algunas de las más esperadas de la temporada, como la última cinta de cine negro de Brian de Palma, "The Black Dahlia", que abrirá el festival y cuenta con la presencia de Scarlett Johansson, Aaron Eckhart y Hilary Swank; o la película sobre el 11 de septiembre de 2001 "World Trade Center", de Oliver Stone.
Al cine en inglés le sigue el cine en italiano, normal en un país que dio a conocer figuras como Federico Fellini, Luchino Visconti o Roberto Rossellini y que es el anfitrión del festival, por cierto, el más antiguo del mundo.
El japonés será el tercer idioma de esta Mostra, al proyectarse seis películas niponas que muestran una vocación extremo oriental siempre cuidada por el festival, que este año incluye también dos películas honkonguenses, tres chinas, una surcoreana, una indonesia, una malaya, una taiwanesa y otra tailandesa, país que exhibe cinta por primera vez en Venecia.
Seis películas serán en francés, de las cuales una es belga, una portuguesa, "Belle toujours", de Manoel de Oliveira, y cuatro francesas, aunque una de ellas con título en inglés: "Private Fears in Public Places", de Alain Resnais.
Sin embargo, en Venecia se escuchará poco el castellano y el portugués, una película y media para cada idioma.
INTRANQUILIDAD EN LA MOSTRA
La Mostra de Venecia, el festival de cine más antiguo del mundo que empieza hoy, llega este miércoles a su 63 edición con una extraña sensación de intranquilidad al sentir el aliento en la nuca de la nueva Fiesta Internacional del Cine de Roma, que se inaugura en octubre.
Una intranquilidad que el responsable de Venecia, el presidente de la Bienal, Davide Croff, ha tratado de pasar por alto, aunque no ha dejado de reconocer una rivalidad con el nuevo evento en la capital italiana.
"No comparto el clima de polémica o miedo que alguno alimenta", declaró Croff al semanario italiano "L"Expresso".