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Padres emigrantes abandonan a su suerte a 19.000 niños rumanos |
| Por:Alida Valea |
| 30-08-2006 - 14:39 h. |
| Bucarest | EFE
Al menos 19.000 niños rumanos viven sin sus padres, que han emigrado a España o a Italia para trabajar, y están bajo custodia de parientes, amigos, otros hermanos o de instituciones del Estado, según cifras oficiales de un estudio de los tres primeros meses de este año.
Los medios de información locales relatan con frecuencia los dramas surgidos entre los hijos de progenitores que emigran en busca de trabajo y mejores condiciones de vida.
Razvan Sucaliuc, de diez años, estudioso, obediente e hijo único, se suicidó recientemente en la localidad de Ciortesti porque no podía soportar la ausencia de su madre que trabajaba en Italia.
Otro caso trágico es el de seis menores de etnia gitana que perecieron asfixiados, el pasado marzo, en una chabola y que estaban bajo el cuidado de un tío, de 21 años, después de que sus padres emigraran a mendigar a España.
Muchos adolescentes escapan del control de los abuelos, abandonan los estudios y sus hogares y vagabundean, roban o se dedican a consumir drogas y acaban en la cárcel.
Este es el caso de Claudiu, que ingresó en una cárcel para menores, y que a los 15 años ya ha pasado por la experiencia de vivir en la calle, probar el alcohol y la delincuencia, tras huir de las palizas que le propinaba su padre, frustrado por la ausencia materna, informa el diario "Jurnalul National".
En el otro polo se sitúan los niños que trabajan duramente, hacen las faenas domésticas y se esfuerzan en conseguir buenas notas en la escuela para que sus padres les premien con teléfonos móviles y ordenadores importados.
Una situación especial ocurre, según el diario, en la localidad Ruginoasa, en el distrito de Iasi, donde Catalin, un alumno de 17 años, cuida de sus cinco hermanos menores desde hace ya un año y medio.
"Los niños que se crían lejos de sus padres emigrantes, que parten en busca de trabajo, sufren modificaciones de comportamiento", ha explicado en un estudio Maricica Buzescu, coordinadora del Centro de Asistencia Psicopedagógica de Iasi (norte).
Buzescu explica que el trastorno más frecuente es la depresión, que conduce al abandono escolar, a la agresividad, la mentira, al aislamiento, a la dependencia del ordenador y al consumo del alcohol y otras drogas.
Según este estudio, del vocabulario de estos niños desaparecieron las palabras infancia, padre y madre, para ser reemplazadas por otras como España, Italia, euro, ordenador y trabajo.
"El sufrimiento se ve sobre todo en las caras de varios miles de escolares que aprenden realmente lo que significa la palabra añoranza y lo que es echar de menos a sus padres", destaca Buzescu.
Según la Autoridad Nacional para la Protección de los Derechos del Niño (ANPDC), en los primeros tres meses de 2006, más de 13.000 rumanos se fueron a trabajar al extranjero y dejaron a 18.754 niños en casa sin progenitor alguno.
De ellos, 14.383 están bajo custodia de algún pariente o amigo y 2.353 se benefician de la protección de las autoridades, mientras que 1.009 fueron entregados a centros oficiales y a otras familias.
Los expertos calculan que estas cifras están lejos de la realidad, debido a que muchas familias no informan sobre su salida al extranjero, sobre todo si se van a trabajar ilegalmente, agrega ANPDC.
La proporción de niños que no tiene a su lado a al menos a uno de sus padres se eleva al 10 por ciento de la población escolar en varios distritos de Rumanía, en especial en la provincia de Moldavia.
El año pasado, unos 200.000 niños rumanos fueron abandonados en sus casas por los padres que trabajan en el extranjero, conforme con una estadística oficial realizada en 2005, en la que se incluía a los descendientes de las personas que salieron del país para trabajar en el extranjero tanto de forma legal como ilegal.
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