La Paz La Prensa.- Con dos decretos supremos que permitan: primero, la fiscalización de la venta de gas licuado de petróleo (GLP) en las tiendas y, segundo, obligar a las refinerías y empresas productoras de GLP a establecer planes para ampliar su producción, se pretende controlar y satisfacer la demanda de ese combustible en La Paz y Santa Cruz.
Uno de los decretos, que aún no tiene número, está dirigido a resolver los ilícitos que se cometen y que causan la sobredemanda y escasez del GLP en ambas ciudades.
Por ejemplo, permitirá penalizar la venta de gas engarrafado en las tiendas y almacenes de barrio; endurecerá la vigilancia y la prohibición de usar GLP como combustible vehicular y se fortalecerá el control aduanero en la frontera con el Perú.
El otro Decreto está dirigido a incrementar la producción de GLP por parte de las empresas explotadoras y refinerías de este energético.
La norma pedirá que se refuercen y amplíen las plantas de gas licuado para ampliar su producción y que las cerradas reanuden operaciones con el mismo objetivo.
Además, la Superintendencia de Hidrocarburos deberá intervenir, como ente rector, en la fiscalización de la explotación de GLP, el nuevo Decreto Supremo le dará facultad legal para presionar en el establecimiento de nuevas plantas.
La información fue brindada por el superintendente de Hidrocarburos, Hugo de la Fuente, en una teleconferencia desde Santa Cruz; ciudad que también tropieza con problemas de abastecimiento del combustible domiciliario.
En el país, según De la Fuente, el consumo y la demanda a nivel nacional superó la producción diaria de 229 toneladas de GLP.
Santa Cruz
De acuerdo a la información brindada por el Superintendente, en la ciudad del Oriente boliviano aumentó la demanda de GLP porque cada vez hay un número mayor de conductores que utilizan este combustible en sus automóviles.
Si Santa Cruz utilizaba 27 mil garrafas diarias, en los últimos días se distribuyó 34 mil y aún así no se satisfizo la demanda en esa ciudad, se informó.
PROHIBICIÓN
El superintendente de Hidrocarburos, Hugo de la Fuente, aclaró que está prohibido que los vehículos usen como carburante GLP.
Dijo que algunos vehículos del transporte público utilizan porque una garrafa puede durar hasta dos días para un auto de tamaño mediano.
De la Fuente también anunció medidas duras para los que cometan la infracción de convertir automóviles para que utilicen GLP y para los que conduzcan estos motorizados. Advirtió que se destruirán los equipos utilizados para la transformación.
Aclaró que lo permitido es que los automotores sean convertidos para utilizar Gas Natural Comprimido (GNC), que sólo se distribuye en estaciones de servicio y que, con el equipo adecuado instalado en el vehículo, no comporta peligro.