Los Ángeles | Efe.- La alcaldía de Los Ángeles informó anoche que el intenso incendio que arrasa el área de Chatsworth, al noroeste de esa ciudad, no representa un peligro inminente para la segunda urbe más poblada de Estados Unidos.
El incendio comenzó a última hora del miércoles y ayer ya afectaba a 7.000 hectáreas de terreno, causando una gran humareda amenazante en el horizonte de la ciudad.
Tan sólo un 5 por ciento del incendio está bajo control a pesar de que el número de bomberos en la zona aumentó a 3.000 a lo largo de la jornada de ayer, apoyados en su lucha contra las llamas por helicópteros y aviones cisternas.
Las altas temperaturas que se registran en la zona, en los 32 grados centígrados de media, y la falta de humedad, así como la presencia de los vientos de Santa Ana, procedentes del desierto, juegan a favor del fuego.
Además de habilitar dos centros de evacuación para acoger a los residentes a los que se les ha solicitado que abandonen sus hogares, la alcaldía pidió a sus residentes que eviten el tráfico innecesario en la autopista 101.
Se trata de la autopista que conecta la ciudad con la zona de la playa que diariamente vive un intenso flujo vial y que atraviesa el área afectada por el incendio.
Por el momento tan sólo un casa ha sido pasto de las llamas, aunque otros 2.000 hogares en el área se ven amenazados por este incendio.
Las evacuaciones forzosas siguen en aumento y las autoridades han pedido a los residentes en el área que estén preparados para abandonar sus hogares si así se cree necesario.
El incendio es seguido con atención desde Los Ángeles ante la intensa humareda que se levanta en el horizonte y que se torna rojiza con la llegada del atardecer algo prematuro.