Lima | Efe.- El líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, y sus 11 lugartenientes afrontan cargos de genocidio contra la comunidad indígena ashaninka, diezmada en un 10 por ciento por la violencia desatada entre 1980 y 2000 en el país andino. Así se decidió ayer durante la segunda sesión del juicio que se sigue contra Guzmán, alias "Camarada Gonzalo", en la Base Naval de Callao, al este de Lima, al aceptar el tribunal como "testigo técnico" a la psicóloga Lilia Villapolo.
Esta experta elaboró el informe sobre las secuelas que dejó entre la comunidad de los ashaninkas la violencia de Sendero Luminoso. El documento de Villapolo forma parte del informe final de la
Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), concluido en agosto de 2003 tras dos años de pesquisas en la selva central de Junín, donde los "senderistas" secuestraron y reclutaron de forma forzosa a los indefensos indígenas. Según la CVR, de 55.000 ashaninkas que habitaban aquellos años la selva central unos 6.000 fueron exterminado; cerca de 10.000 fueron desplazados de forma forzosa y otros 5.000 fueron hechos cautivos.