Bagdad | Ap.- Tres atacantes suicidas detonaron ayer casi simultáneamente tres vehículos cargados de explosivos en una aldea chií al norte de Bagdad, matando a 75 personas e hiriendo a 100, según dijo el teniente de la policía Ghafil Hassan.
Además, cinco soldados estadounidenses murieron a causa de una explosión en una aldea occidental, anunciaron los militares.
Los atentados vehiculares ocurrieron poco antes del anochecer, hacia las 6:45 de la tarde, alcanzando un banco, y mercado de hortalizas y otro lugar en el centro de Balad, a 80 kilómetros al norte de la capital, dijeron los testigos.
Una base norteamericana importante se encuentra en las afueras de Balad.
Los cinco soldados murieron el día anterior en Ramadi, un reducto de los insurgentes situado a 100 kilómetros al oeste de Bagdad, según un parte de la infantería de marina estadounidense. Realizaban operaciones de combate cuando fue detonada una carga explosiva al pie de una carretera, el ataque más mortífero sufrido por las fuerzas estadounidenses desde que una bomba parecida mató a 14 infantes de marina en la aldea de Hadita el 3 de agosto.
Allanamientos
Por otra parte, las fuerzas estadounidenses allanaron ayer las viviendas de dos líderes de una organización suní, detuvieron a sus guardaespaldas y confiscaron varias armas, dijeron funcionarios suníes.
El secretario general de la Conferencia para el Pueblo Iraquí, Adnan al-Dulaimi, dijo que los soldados llegaron con tanques y otros vehículos mientras dos helicópteros sobrevolaban la zona, entraron antes del amanecer en su casa, lo colocaron junto a su familia en una habitación y registraron la vivienda.
"Fue como si atacaran un castillo, no la vivienda de una persona normal que asesora al gobierno interino iraquí y que ha pedido la reconciliación y denunciado el sectarismo", dijo al-Dulaimi en una conferencia de prensa tras la redada efectuada en el oeste de Bagdad.
El otro allanamiento tuvo lugar en Bagdad en la vivienda de Harith al-Obeidi, otro funcionario de la organización, según el Partido Islámico Iraquí, la mayor entidad suní de su tipo.
El mando militar estadounidense dijo que realizó ayer varias redadas en esas zonas de Bagdad, aunque no pudo identificar las viviendas afectadas.
La Conferencia para el Pueblo Iraquí y el Partido Islámico Iraquí son dos organizaciones políticas que representan a la minoría suní, que se ha quejado de forma creciente de los abusos sufridos cuando las fuerzas estadounidenses e iraquíes persiguen a los insurgentes, en su mayoría suníes. Ambos grupos se oponen además al proyecto de constitución sobre el cual se realizará un referéndum el 15 de octubre.
Periodista sale de la cárcel
Después de pasar casi tres meses en la cárcel protegiendo a una fuente, la periodista del diario New York Times, Judith Miller, fue liberada ayer después de acordar que testificará al respecto. De esta forma, Miller participará en una investigación federal sobre por qué se reveló la identidad de un agente encubierto de la CIA, en un caso relacionado con el comienzo de la guerra de Irak. "Mi fuente, de forma voluntaria, me ha permitido eliminar la promesa de confidencialidad en torno a las conversaciones que tuvimos", dijo Miller en un comunicado.
El diario, que apoyó firmemente a Miller en todo el proceso, informó anoche que su fuente era el jefe de personal del vicepresidente Dick Cheney, I. Lewis "Scooter" Libby. Se supo que Libby testificará sobre cualquier diálogo que haya tenido y haya involucrado a la agente de la CIA, Valerie Plame. La revelación en julio de 2003 de la identidad de Plame por parte del columnista Robert Novak provocó una investigación que causó graves daños políticos a la Casa Blanca y que podría generar acusaciones criminales contra funcionarios del presidente George W.Bush.
Miller ha estado presa desde el 6 de julio. Un juez ordenó su encarcelamiento cuando se negó a testificar ante el Gran Jurado que investiga la presunta filtración de la identidad de Plame por parte de empleados de la Casa Blanca.