La ola de atracos no cesa. El domingo fue el surtidor Señor de Santiago, ubicado en Valle Hermoso; el martes, un conductor a quien arrebataron un maletín con documentos, en la avenida Blanco Galindo; y el miércoles una comerciante de celulares, en Villa México, según datos de la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Los robos cotidianos se han intensificado en las zonas suburbanas de la ciudad. Los protagonistas de los asaltos suelen ser tres encapuchados, armados con pistolas calibre nueve milímetros, a bordo de un automóvil blanco.
Hasta el momento, la PTJ no ha logrado dar con los autores de los asaltos y ayer anunció que no ha descuidado la investigación de estos casos, por lo que prevé tener resultados hasta el fin de semana.
En el último robo, los antisociales se apoderaron de 90 celulares, 900 dólares y 480 bolivianos. Los delincuentes sorprendieron a su víctima, cuando ésta llegaba a su domicilio sin haber tomado precauciones para cuidar su patrimonio.
La Policía pidió a los comerciantes que no deambulen con mercadería costosa o lleven dinero en efectivo, porque se exponen a un atraco e incluso a perder su vida por llevar objetos de valor. Los comercios y estaciones de servicio se han convertido en los blancos más frecuentes de los antisociales.