Las empresas Jeiss y Fino impiden que se concluya el asfaltado del camino antiguo Cochabamba-Quillacollo, debido a que ambas empresas se negaron a ceder la parte de las rasantes de aproximadamente 300 metros, a la Alcaldía de Quillacollo.
Ante esta situación, los vecinos del camino antiguo (prolongación Víctor Ustáriz) del kilómetro 10,5, camino a Quillacollo, que cedieron voluntariamente estos espacios, se encuentran enfadados y se han declarado en estado de emergencia.
Según el alcalde municipal de Quillacollo, Ricardo Mercado, estas dos empresas solicitaron en pasados días ante el Juzgado de Quillacollo la suspensión de los trabajos de asfaltado en sus jurisdicciones. Esta solicitud tuvo la respuesta de "procedente".
En una visita que se realizó la mañana de este jueves al lugar de los trabajos del asfaltado que viene desarrollando el Consorcio Bartos-Emconal-Viso, Los Tiempos evidenció que los tinglados de la empresa Jeiss se encuentran cuatro metros sobre la avenida, transgrediendo las rasantes que fijaron los demás vecinos con sus casas. Se quiso conversar con el gerente, pero los empleados informaron que no se hallaba presente. Tampoco, devolvieron la llamada a este diario, pese al compromiso de los funcionarios.
Fino, en cambio, tiene en esos sectores terrenos baldíos, aunque tampoco se asfaltará en la parte que debería ceder al Municipio.
Protestas
El hecho originó los reclamos airados de los vecinos del lugar, que tuvieron que salir de sus domicilios para protestar, ya que esta actitud, según dijeron, perjudica la ampliación de la carretera.
El asfaltado de la carretera antigua en Quillacollo, según los contratistas, deberá tener un ancho de 19 metros: 7,5 por lado, con una jardinera central de cuatro metros. Sin embargo, en el sector de las empresas Jeiss y Fino (lado izquierdo) el ancho se acorta a 3,5 metros.
Mercado dijo que la empresa Jeiss pidió mediante un amparo constitucional del Juzgado de Quillacollo la suspensión de los trabajos en su puerta, mientras que Fino reclamó una indemnización económica.
"Nosotros hemos decidido suspender las obras en este sector, porque se tiene que acatar una orden judicial, y lo estamos haciendo, pero en la otra faja los trabajos prosiguen", indicó a tiempo de agregar que la longitud del tramo sin asfaltar en el sector de ambas empresas será de unos 500 metros.
Testimonios
Gladys Castellón, una residente del lugar, dijo que los vecinos se encuentran molestos con estas dos empresas, porque "no cedieron una pequeña parte de sus inmensas propiedades" para la conclusión de los trabajos del asfaltado, "que es para ellos mismos".
El consejero departamental por la provincia Quillacollo, Eliseo Coca, agregó que este problema de la ampliación de la carretera antigua no es de ahora, sino desde hace mucho tiempo, donde las cuestiones políticas y económicas se imponen antes que el desarrollo.
"Lo que pedimos es que se concluya con el 100 por ciento de los trabajos sin ninguna dificultad, sobre todo para precautelar la salud de los vecinos y de los niños, ya que desde hace mucho tiempo tragaban polvo y ahora no queremos esto", sostuvo.
El vecino Salomón Jarillo aseguró que las empresas privadas deberían ponerse la camiseta del sector donde habitan. Sin embargo, extraña que éstas no estén coadyuvando en el progreso de la zona, agregó.
Los vecinos protestan
En una carta, los vecinos del kilómetro 10,5 del camino antiguo Quillacollo-Cochabamba, donde se realizan los trabajos del asfaltado por parte de un consorcio, mostraron su extrañeza por las empresas Jeiss y Fino, que no cedieron parte de sus puertas para la conclusión de esta obra.
Según la carta, "al parecer, la empresa Jeiss se rehúsa a la construcción del camino al frente de su propiedad. Se han resistido a ceder su propiedad para permitir siga la construcción".
La misma carta agrega que los obreros que están trabajando en la ampliación, dicen que los mismos dueños de Jeiss les ordenaron dejar unos 100 metros de tierra, y que en ese sector, la carretera tendrá sólo una lengua y no dos.
"Aparentemente, solamente esta empresa se rehúsa a ceder su terreno para la construcción. Aparte de esto, si se quedara con tierra, esta contaminará el área alrededor de Carachipampa con altas concentraciones de polvo", agrega al misiva.
El Alcalde de Quillacollo aclaró las razones de las empresas y el amparo constitucional ganado en el Juzgado de Quillacollo para no hacer realidad la totalidad de la obra.