"Los vía o yuquis se encuentran en una situación difícil para enfrentar y superar enfermedades como la tuberculosis" aseveró ayer David Jabin, antropólogo francés, dedicado a escudriñar las particularidades de la etnia yuqui, desde hace dos años.
El desentendimiento mutuo entre la sociedad occidental y los indígenas es una piedra en el camino a la hora de vencer los males que amenazan los pulmones de los originarios. Desde casi una década, los yuquis son víctimas de la tuberculosis y la micosis pulmonar, producida por un hongo llamado aspergilius fumigatus.
Los intentos por aliviar la salud de los yuquis han estado acompañados de enormes esfuerzos estatales, pero con pocos resultados, según Jabin. Con frecuencia, hay muchas organizaciones que pretenden ayudar a la etnia sin dar señales de una presencia real en Vía Recuaté, la comunidad de los yuquis.
"Con menos, se podría hacer más". Por ello, el antropólogo propone la conformación de un equipo médico integral, reducido, pero que esté presente por lo menos un tiempo en Vía Recuaté.
Él se anima a decir que los yuquis requieren como mínimo de un neumólogo, un especialista en enfermedades tropicales y un sociólogo o antropólogo. Todo, acompañado de los insumos médicos para sostener los tratamientos en la comunidad, debido a que los vía no pueden comprar los remedios, especialmente contra la micosis pulmonar.
Hasta ahora, los yuquis han recurrido al Complejo Hospitalario Francisco Viedma, el único servicio médico que los recibe y da una atención sin reparos. En cambio, otros hospitales, incluso de Chapare, les han cerrado puertas o les imponen tarifas inalcanzables.
Las respuestas a los problemas de salud demandan que las instituciones hagan un esfuerzo por comprender las peculiaridades de los yuquis y que los indígenas también contribuyan a vencer las enfermedades.
Antecedentes del origen
La escasa referencia sobre la etnia yuqui en fuentes orales y documentos impide precisar cuál fue la génesis de esta cultura. Una de las hipótesis que recopiló el antropólogo menciona que los vía llegaron como una migración de los tupiguaraníes, desde Paraguay, a buscar la "tierra sin mal".
Aunque determinar el origen de los yuquis es complicado, sí se ha establecido, por su lenguaje, que sus parientes más próximos son los sirionós de Beni. La etnia entró en contacto con los colonos después de la Reforma Agraria, debido a que gente de occidente ingresó a Chapare por tierras.
Hoy en día, los yuquis mantienen su espíritu nómada. Por ello cambiaron sus viajes a través de la selva por los caminos y carreteras. Ellos siempre están en movimiento, es parte de su naturaleza y viven principalmente de la artesanía, relató Jabin.