Sucre y La Paz | Correo del Sur y La Prensa.- El ex vocero del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, Mauricio Antezana reveló en la Fiscalía que no existía información sobre grupos irregulares o subversivos en las movilizaciones de septiembre y octubre de 2003 para la intervención de las Fuerzas Armadas y la utilización de la fuerza como sucedió.
Para el ex ministro no existían motivos suficientes para la utilización de la fuerza pública en los sucesos de la "Guerra del Gas", según las declaraciones que prestó ayer en Sucre, como testigo de descargo dentro del juicio de responsabilidades seguido contra Goni y sus ex ministros por esos hechos.
Coincidiendo con esas aseveraciones, el ex párroco de Villa Ingenio de El Alto y ahora concejal del MAS, Wilson Soria, se presentó a la Fiscalía de Distrito, ayer en La Paz, donde aseguró en las declaraciones que prestó que "los militares, sin aviso previo, han ingresado a disparar en forma indiscriminada" en ese barrio de El Alto, mientras la población, incluidos niños y jóvenes, permanecía quemando llantas en las calles.
El ex sacerdote admitió que mientras respondía a las consultas del policía investigador no pudo evitar sentir nuevamente el dolor vivido en esas jornadas de octubre.
"Hemos ampliado detalles de la manera cómo han sido traídos los moribundos, con el cuerpo totalmente destrozado, el cuello, la cabeza (...). Esto está apuntando a que evidentemente el tipo de armas que usaron los militares no han sido de prevención o alerta, sino que han sido con una intencionalidad criminal", contó.
Para hoy, tanto en La Paz como en Sucre, están programadas otras declaraciones. En Sucre del ex ministro José Galindo y en La Paz del sacerdote Sebastián Obermahier, de Villa Adela en El Alto, como testigo directo de las protestas y la intervención militar en El Alto, en el conflicto que terminó con la renuncia de Sánchez de Lozada.
A dos años de "Octubre Negro" en el que murieron más de 50 personas y resultaron heridas alrededor de 200, los familiares de esas víctimas fueron gasificadas por la Policía cuando intentaban realizar un plantón de protesta frente al edificio de la Embajada de Estados Unidos en La Paz, reclamando por la dilación de la citación a Gonzalo Sánchez de Lozada.
Los familiares y activistas de la Asamblea de Derechos Humanos intentaron realizar un primer plantón, portando las fotografías de los muertos y pancartas que pedían justicia, pero fueron reprimidos, con empujones y gases lacrimógenos, por la Policía Nacional.