Los recientes sucesos en la ciudad, como el secuestro de dos militares franceses, son sólo una muestra del alto grado de inseguridad que hay
Sucre |CORREO DEL SUR.- Bolivia fue catalogada, en las guías internacionales de turismo, como país de alto riesgo. En tanto que en Sucre, es una constante los asaltos a los turistas, llegando al extremo de que los delincuentes simulan ser policías para exaccionar y robar a los visitantes extranjeros.
La presidenta de la Cámara Hotelera, Teresa Molina lamentó que en Sucre se esté perdiendo la seguridad ciudadana y también la seguridad del turista.
Los medios de comunicación informaron, hace poco, cómo en la Terminal de Buses falsos policías atentan contra turistas y no es el primero de los asaltos, sin hablar de robo de cámara y otros bienes, dijo.
La presidenta de la Cámara Hotelera informó a Correo del Sur que Bolivia está catalogada en las guías internacionales como país de alto riesgo.
El compromiso que tenemos con la organización mundial del turismo nos hace ver la necesidad de cumplir con normas mínimas y garantizar la seguridad de los turistas, para lo cual la Policía debería instalar una caseta policial con ese fin, remarcó.
LLAMADO A LA REFLEXIÓN
Molina expresó que la comunidad sucrense debería reflexionar para acabar con la violencia y la falta de seguridad a los turistas. Aseveró que lo más común son los robos de cámara a los turistas y asaltos en horas de la noche.
La Terminal, en horas de la noche añadió se ha vuelto muy peligrosa, a tal punto que los delincuentes simulan ser policías y los asaltan.
La autoridad de la Cámara Hotelera manifestó que su entidad pretende garantizar un buen servicio al turista y garantizar su seguridad, porque el turismo genera un gran movimiento económico, pero para ello se requiere brindar seguridad, tranquilidad y paz a los visitantes nacionales y extranjeros.
Asimismo, consideró que se debería aplicar una política turística enfocada a brindar seguridad a los turistas que arriban a Sucre, para ello aconsejó la convocatoria a una reunión urgente entre autoridades de la Prefectura y de la Policía Departamental.