El presidente de la República, Eduardo Rodríguez, dijo que confía en mantener el clima de paz en el país hasta que finalice su mandato, pese a la amenaza surgida por un fallo judicial que ha dejado en vilo las elecciones del próximo 4 de diciembre.
En una entrevista con una agencia internacional de noticias, el mandatario se mostró esperanzado en que el Congreso resolverá el contencioso surgido hace una semana por la decisión del Tribunal Constitucional de avalar una controvertida redistribución del número de escaños por regiones en base al último censo de población de 2001.
En el hipotético caso de que el Legislativo no se ponga de acuerdo, Rodríguez advirtió de que "es posible que haya que tomar decisiones", aunque prefirió no anticipar cuáles para no interferir en las labores parlamentarias, en una muestra de la cautela que le caracteriza por su formación como jurista.
La misma reserva mostró a la hora de opinar sobre otras cuestiones de vital importancia para el país, como la aplicación de una controvertida reforma petrolera, cuestionada por varias compañías extranjeras y sobre la que se limitó a indicar que su gobierno "está adoptando las medidas necesarias y conducentes a honrar la ley y preservar la relación" con estas empresas.
Rodríguez ratificó que el 22 de enero de 2006 entregará el mando del país al nuevo Jefe de Estado, como se acordó con la modificación del artículo 93 de la Constitución Política del Estado y que permitió convocar a elecciones nacionales.