Ante la radicalización de las medidas de presión por parte de los trabajadores de Semapa, varias organizaciones de la ciudad de Cochabamba dieron un plazo de 48 horas a la empresa para que resuelva sus problemas internos y se levanten las medidas de presión.
Según los representantes la Federación de Juntas Vecinales (Fedjuve), la Asociación de Comités de Agua Potable de la Zona Sur (Asicasur), la Federación de Regantes y la Central Obrera Departamental (COD), las medidas de presión de los trabajadores son "ilegales" y sus demandas no tienen ningún "asidero", ya que sólo están buscando perjudicar el crédito de 11 millones de dólares comprometidos por el BID.
Los trabajadores de Semapa radicalizaron ayer sus medidas de presión, cuando seis de sus miembros se sometieron a un "semientierro" y uno se crucificó. El resto de los manifestantes cumplió ayer su octavo día de huelga de hambre.
Ante estas nuevas medidas, las organizaciones opositoras a los trabajadores, ayer, en conferencia de prensa, amenazaron con tomar la empresa este próximo lunes.
El dirigente de los regantes y candidato a la senaduría por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Omar Fernández, dijo que la población en general está cansada de la "mafia" de algunos dirigentes trabajadores que se aprovecharon de la empresa.
"Para que la población tenga idea del abuso de confianza y la corrupción que cometieron estos dirigentes, hemos presentado a la Contraloría Departamental una serie de denuncias para que se realice una auditoría técnica en la empresa", señaló.
Sin embargo, los huelguistas trabajadores de Semapa, respondieron que no levantarán las medidas de presión mientras no sean reincorporados a sus fuentes de trabajo los dirigentes laborales Jorge Ortiz y Marlene Fernández, además de atender su pliego petitorio presentado al gerente interino, Ricardo Ayala.
El dirigente Oscar Flores dijo que, por determinación de la última asamblea, los 350 trabajadores de la empresa decidieron emprender otras medidas de presión hasta que los ejecutivos escuchen sus demandas, ya que hasta el momento no tuvieron ningún acercamiento con las autoridades de la empresa ni con las municipales.
MEDIACIÓN
Para no llegar a mayores conflictos, los trabajadores de Semapa piden la intervención del Defensor del Pueblo, la Iglesia Católica y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos.
A partir de estas instancias, quieren dialogar con el gerente interino, Ricardo Ayala; el alcalde Gonzalo Terceros, y representantes de la Prefectura de Cochabamba.
Según los dirigentes, este diálogo debe realizarse lo más antes posible.