Dólar: 8.08
Euro : 9.65682
Real Br.: 3.49147
Peso Ch.: 0.01463
Poco Nuboso
Temp.Cbba.:
Min. 12 - Max. 29

.. mas detalles

Cochabamba - Bolivia Sábado, 29 de octubre de 2005

Puntos de Vista
Mercados saludables -
El error que cambió la historia del mundo -CARLOS ALBERTO MONTANER
Ecuador y Plan Andino -ALBERTO GARRIDO
¿Quiénes son los santos? -OSCAR UZÍN OP
Cumpleaños del Evo -PAULOVICH
¿Se nos viene lo peor, o ya lo hemos tenido? -VeDOBLE
Los nuevos conservadores -RAÚL RIVERO ADRIÁZOLA
Las naciones más exitosas -BERNARDO KLIKSBERG
 
Nacional
El MAS da una semana de plazo para garantizar las elecciones
Tuto dice que Evo busca el poder por la fuerza
Hoz de Vila critica indefinición de diputados cochabambinos
 
Local
Operativo: hallan 10 menores en lenocinios
Concluye la publicación de la Colección Médica
Feria de Prevención de la Osteoporosis
 
Economía
Contrabando hormiga mueve millones en paso fronterizo
Gobierno no se resigna a perder TLC
Denuncian tala ilegal en mayor reserva de Bolivia
 
Internacional
Los analistas prevén nuevas derivaciones del caso Plame
La carrera ascendente de Libby en Washington tiene un final abrupto
Nicaragüenses huyen ante posible embestida de Beta
 
Deportes
Barrón acaricia el título nacional
Soliz y Cotumba, en duelo por la corona
Prohibido perder en domingo
CON ESCALPELO
¿Se nos viene lo peor, o ya lo hemos tenido?
Por:VeDOBLE

Hay un gran temor en ciertos círculos sociales y económicos: la posibilidad de ser gobernados por un arrivista, ignorantón e insolente, o sea por un campesino. No lo dicen así; pero, ¿sería esto lo peor que podría pasarle a un país que ha sobrevivido a dictadores y demócratas de diversa ralea? Para asegurarlo, tendríamos que saber antes cuál ha sido hasta ahora el peor régimen de nuestra vida republicana.

Sánchez de Lozada no tenía dudas: "Este es el peor Gobierno de nuestra historia", afirmó cuando era opositor, después de haber sido presidente; pero jerarcas oficialistas -a la sazón adenistas- retrucaron echándole el mismo bulto al acusador. Las víctimas, los ciudadanos, seguimos masticando un problema de padre y señor mío. ¿Cuál habrá sido, Dios mío, el peor gobierno que hemos tenido? Quizá el diablo lo sepa.

Es lógico que movimientistas, adenistas y miristas se laven las manos y cuelguen el sambenito en cogote ajeno; pero los ciudadanos tampoco podemos señalar con el dedo a uno de ellos eximiendo a los otros. Sería como achacar la mortalidad sólo al cáncer, ignorando las comunes diarreas y el aterrador sida. Por la cantidad de candidatos con grandes méritos, no es fácil hacer un ranking de la corrupción y de la ineptitud para coronar al gobernante más nefasto. Desde su nacimiento, Bolivia ha sido víctima de asaltos en cuadrilla por pandillas con diversos grados de culpabilidad; pero eso tendría que decidirlo la justicia, y no los pandilleros acusándose entre sí.

Siempre habrá peloteos entre villanos anteriores o en ciernes, y lo razonable sería esperar el veredicto de la historia, que por desgracia la escriben los ganadores y podrían salirnos con alguna paparrucha como esa de llamar Libertador Económico al culpable de nuestro desastre financiero y moral. Entretanto, ¿a quien otorgamos la corona? Por ecuanimidad, podríamos dividirla y ponerla en dos o tres cabezotas notables, con riesgo de ser injustos con Melgarejo, Víctor Paz, García Mesa, Paz Zamora o Goni, que a su turno contribuyeron con muchos granitos de arena para arruinar a este país.

Con tan larga y penosa historia, hay gente que se horroriza por un probable gobernante indio. ¿Va a robar y masacrar más que uno de corbata o uniforme? Más que temor es asco, o sea prejuicio; pero estos ciudadanos decentes y de buena familia olvidan algo más importante y peliagudo: si no pueden señalar con certeza quién fue el peor, ¿con qué criterios juzgan quién será el mejor o el peor, para votar sin cargos de conciencia? No se trata de hacer un ranking de los mejores o de los peores candidatos, sino de considerar hasta qué punto puede uno de ellos satisfacer nuestras aspiraciones nacionales, o si estamos perdiendo tiempo y dinero emperrándonos en un sistema electoralista que nunca ha dado resultado.

Nuestras aspiraciones de grupo y de nación no sólo son vagas e imprecisas, sino contradictorias y excluyentes, por factores raciales, culturales y económicos; pero todos queremos bienestar, seguridad y prosperidad, y por tanto un buen candidato deberá ser como un buen padre de familia: capaz de resolver problemas aplicando alguna forma elemental de lógica y con acciones congruentes con los fines, sin discriminar entre los hijos. Esto significa, entre otras cosas, establecer un sistema de prioridades en los fines y en los gastos, sin despilfarrar con amigotes y cómplices la plata de la gran familia boliviana.

Pero, con corbata o con hojotas, todo gobernante es peor que el anterior, puesto que a los problemas y vicios históricos heredados, añade los suyos.

Galería de Fotos Miss Bolivia 2008
Elección Miss Universo 2008
 
Web Master
Staff, Hemeroteca, Suplementos Especiales