Tarija | Nuevo Sur.- El contrabando hormiga por los pasos fronterizos con la Argentina, especialmente por Yacuiba y Villazón, sigue teniendo su impacto negativo en la industria regional que es la más afectada económicamente con una pérdida anual de 17 millones de dólares.
Esa ilícita actividad no permite a la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) el cobro de tributos debido al ingreso de mercancías al menudeo aprovechándose el régimen del Tráfico Vecinal Fronterizo (TVF).
En Yacuiba se calcula que transitan alrededor de 3.500 bagalleros y en Villazón figuran otras 1.200 personas, quienes van y vienen varias veces durante el día internando una variedad de productos, siendo por ello el comercio ilícito, la principal actividad económica en esos dos pasos limítrofes.
Según datos de la Cámara de Industria, Comercio y de Servicios de Tarija (Caincotar), se estima que cerca del 20 por ciento del contrabando que ingresa a Bolivia proviene de la Argentina; el monto de la mercadería está en el orden de los 50 millones de dólares.
Los funcionarios aduaneros coincidieron en señalar que, a través del contrabando, hormiga ingresa a Bolivia, cientos de toneladas de harina de trigo, aceite comestible, vinos, gaseosas y otros productos que invaden el mercado interno, donde se venden a precios inferiores en comparación a la producción nacional.
A éstos se suma la internación de acero y otros materiales de construcción, cereales, fármacos y lubricantes, al igual que los demás productos internados ilegalmente que, generan un daño económico por la competencia desleal con la industria regional.
El contrabando en Bermejo es más bien allí una actividad marginal porque el comercio está centrado en ofrecer una amplia gama de productos en especial ropa, zapatos y electrodomésticos a los cientos de turistas argentinos que visitan esa población, principalmente durante los fines de semana, procedentes de las vecinas ciudades de Orán, Salta y Jujuy.
CONTROL ADUANERO
Respecto a la situación en Yacuiba y Villazón, la entidad aduanera considera que se debe reforzar el Control en los pasos fronterizos con mayor presencia de efectivos del Control Operativo Aduanero (COA) a fin de que se impida la salida de uno y otro lugar de la mercadería amparados en el régimen del tráfico Vecinal Fronterizo.
"El TVF ha sido desvirtuado por los ciudadanos radicados en la frontera que tienen el derecho a internar Mercaderías por un monto de 150 dólares", cuestiona un funcionario de la Aduana respecto al contrabando hormiga.
Feria para el contrabando
La feria de la Víbora Negra que funciona en el centro de la ciudad de Tarija, es el sitio donde se venden productos de origen argentino y que en su mayoría son de contrabando. Cada fin de semana se incrementa la actividad comercial en este lugar citadino y fue autorizada en la primera gestión del reelecto alcalde Oscar Montes en 2002, cuando Tarija tuvo que soportar la invasión de una variedad de mercadería internada en gran cantidad debido a la devaluación del peso argentino.
Los visitantes adquirían en el lugar no sólo alimentos, sino confecciones, artefactos electrodomésticos y otras manufacturas hechas exclusivamente en el vecino país.
Al principio se vendían a precios bajos y tenía mayor demanda entre los consumidores, quienes preferían ir a la feria durante los fines de semana. Esa situación cambió radicalmente desde que el peso argentinor recuperó su valor y las ofertas se encarecieron, aunque en la actualidad todavía se mantiene una afluencia de compradores porque, saben que allí podrán encontrar algún producto que no hay en otros centros comerciales legalmente establecidos.