Si un 64 por ciento de los alimentos que se expenden en los mercados de la ciudad de La Paz están contaminados, según estudio elaborado por la Alcaldía local, es posible inferir que la misma situación se da en el resto de las capitales del país y, particularmente, en Cochabamba, donde la variedad de viandas y la acumulación de desperdicios en todos y cada uno de los centros de abasto, van de la mano.
Bacterias y restos de heces fecales fueron los elementos hallados en la sede de gobierno, que se encontrarían también a la primera inspección en nuestra capital, donde el manipuleo de los comestibles se hace hasta en el piso de los mercados.
Cabe apuntar que como en La Paz, miles de ciudadanos se alimentan en lo que se conoce como mercados populares debido a los bajos costos y las rutinas de trabajo que no siempre permitan regresar al hogar.
La labor de la comuna paceña resulta encomiable y debiera ser tenida en cuenta por sus similares del interior.
En el fondo, a lo que se tendría que tender en todo el país es la creación de mercados saludables que cumplan con normas internacionales de higiene y salubridad.
Esa medida beneficiaría a todos, especialmente a los sectores de menores recursos que encuentran en los mercados un lugar para alimentarse.